Los castigos verbales en el adiestramiento de perros

adiestramiento canino

Los castigos verbales se enseñan mediante lo que se conoce como castigo positivo. El castigo positivo es lo que comúnmente se conoce como castigo. Es decir, es cualquier situación desagradable para tu perro que pueda interrumpir una conducta en particular. Por ejemplo, un ruido fuerte mientras tu perro muerde tus zapatos, hará que él deje de morderte los zapatos en ese momento. De más está decir que no te recomiendo que intentes poner en práctica ese ejemplo, ya que solamente asustarás a tu perro y no le enseñarás nada.

Las cosas claras

No te confundas por el nombre de este tipo de castigo. La palabra "positivo" solamente significa que se añade algo; en este caso, el castigo. Por tanto, "castigo positivo" significa que, cuando tu perro está haciendo algo inadecuado, le das un castigo.

El castigo típico de las técnicas tradicionales no tiene nada que ver con golpear al perro ni con hacer ruidos fuertes, sino con los famosos tirones de la correa. Es por esta razón que se suelen usar collares de ahorque o de púas en las técnicas tradicionales: para ejecutar los castigos. También se aplican castigos con los collares eléctricos y las cercas invisibles electrificadas.

En todos los libros de adiestramiento tradicional encontrarás sugerencias del tipo "si tu perro hace algo malo, dale un tirón de collar al mismo tiempo que dices No!". De hecho, esa es la forma más común de enseñar el "No" en el adiestramiento tradicional.

Lastimosamente, no resulta tan fácil hacer eso y la mayoría de la gente da el tirón de collar antes de decir "No". Lo correcto, para lograr que "No" se convierta en un castigo condicionado, sería decir "No" inmediatamente antes de dar el tirón de collar. Además, lo ideal, para quienes usan estas técnicas, sería que el efecto del tirón de collar fuese lo suficientemente impactante como para que el perro deje de realizar la conducta indeseable. Normalmente esto no ocurre, y los adiestradores inexpertos dan varios tirones de collar, con el riesgo de dañar física y psicológicamente al perro.

El timing correcto y el timing incorrecto

Una vez estaba conversando con un adiestrador de perros policías mientras su pastor alemán estaba obedeciendo la orden "Échate" a unos cinco metros de nosotros. Entonces, apareció un perrito callejero que se dirigió hacia donde estaba el pastor alemán. En el preciso instante en que el pastor alemán contrajo los músculos, aún antes que pudiese levantarse, el adiestrador dijo "No" con un tono seco y sin alzar la voz. El pastor alemán se quedó inmóvil y no hizo nada más que mirar al perrito callejero. Ese es un timing perfecto para el castigo verbal.

En otra ocasión, estaba conversando con otro adiestrador de perros policías, pero éste era mucho menos experto. Él estaba con un bóxer y yo con un labrador y conversábamos a unos seis o siete metros de distancia uno del otro, porque el bóxer era agresivo con los perros. Cada vez que su bóxer intentaba acercarse a mi labrador, él daba un tirón del collar de ahorque y luego decía "No". El castigo verbal no tenía efecto porque aparecía después del castigo físico y después que el bóxer había dado unos dos pasos y se había detenido. El adiestrador estaba castigando a su perro por detenerse y no por aproximarse al otro perro.

Otros castigos comunes son los chorros de agua en la cara del perro, lanzar cerca del perro objetos que hacen ruido (latas o cadenas) y golpes con la correa sobre el hocico del perro. Por supuesto, ninguno de estos castigos debería seguir utilizándose, pero lastimosamente siguen siendo muy populares.

Antes de intentar condicionar un castigo positivo en tu perro tienes que tener presente que los castigos suelen ser muy poco eficaces en el largo plazo. Después de haber enseñado el castigo verbal "No", tendrás que seguir dando tirones de correa a tu perro cada cierto tiempo para "refrescarle la memoria" como dicen algunos adiestradores.

Puedes comprobar esto si ves las prácticas de perros entrenados tradicionalmente, especialmente aquéllas previas a las competencias. Cada vez que el perro comete un ligero error (mirar a otro lado cuando camina en "Junto", no sentarse cuando se lo ordenan, etc.) viene el castigo verbal y el físico.

Otra forma de comprobar que los castigos verbales no son muy duraderos cuando dejan de relacionarse con los castigos físicos, consiste en ver a un perro que ha sido entrenado tradicionalmente pero que no ha sido practicado por mucho tiempo. Si tienes la posibilidad de encontrar un perro con estas características, haz la prueba de darle la orden "Sentado". Lo más probable es que el perro no se siente. Sin embargo, si das un ligero tirón de correa hacia arriba, es muy probable que el perro se siente, ya que el castigo físico tiene mayor duración que el castigo verbal.

Recomendaciones sobre los castigos verbales en el adiestramiento canino

Si estás entrenando a tu perro por cuenta propia, no trates de usar castigos verbales asociados a castigos físicos. Si decides usar técnicas basadas en castigos, busca ayuda de un profesional (no, no de un psicólogo para tí, sino de un adiestrador para que te enseñe). Un buen adiestrador tradicional usará el collar para aplicar castigos físicos, pero sabrá manejar la situación para no causar daños.

Ten presente que, sin importar que los adiestradores tradicionales traten de minimizar las "correcciones" que usan, los tirones de correa son un castigo. Nada más y nada menos. Bien usados, puedes conseguir resultados interesantes. Mal usados, puedes llegar a dañar seriamente a tu perro.

Entre los aspectos negativos del uso de castigos verbales y físicos se encuentran la ansiedad y el resentimiento que generarás en tu perro. Por eso es mejor evitar los castigos como medio de adiestramiento canino.

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