Akita americano

Akita americano

Raza: Akita americano

Otros nombres: -

Clasificación FCI: Grupo 5: Perros tipo spitz y tipo primitivo. Sección 5: Spitz asiáticos y razas semejantes.

Origen: Japón

Desarrollo: U.S.A.

Función zootécnica: Perro de guardia y protección, perro familiar.

Altura a la cruz (machos): 66 - 71 cm.

Altura a la cruz (hembras): 61 - 66 cm.

Peso (machos): -

Peso (hembras): -

Foto de Jonnydrh bajo licencia CC0, vía Wikimedia Commons.

El Akita americano comparte gran parte de su historia con el Akita japonés.

Los ancestros de ambas razas eran perros medianos empleados para la caza mayor, especialmente del oso, en la prefectura japonesa de Akita. Eventualmente fueron denominados Akita inu por su lugar de origen (la palabra japonesa inu significa perro).

Cuando las peleas de perros se convirtieron en un pasatiempo (cruel y absurdo, sin duda) en Japón, los Akitas fueron usados para ese fin. Para hacer la raza más fuerte y combativa, a partir de 1868 se la cruzó con mastines y perros tosa, cambiándose no sólo el temperamento original, sino también el aspecto.

Las peleas de perros fueron prohibidas en 1908, pero tres décadas después la Segunda Guerra Mundial tuvo otro fuerte impacto en el desarrollo de esta raza. Además de los efectos negativos comunes a la guerra, los perros japoneses fueron eliminados para usar sus pieles en la confección de prendas militares. Los únicos que debían mantenerse con vida eran los pastores alemanes y sus cruces, que eran empleados por las fuerzas armadas. Entonces, algunos aficionados al Akita cruzaron sus perros con pastores alemanes, con el fin de preservar al menos parte del acervo genético de la raza.

Al finalizar la guerra, los soldados norteamericanos llevaron consigo algunos ejemplares de Akitas a su país. Sin embargo, esos perros no correspondían al tipo original, sino que eran perros con claras influencias de mastines, tosa y pastor alemán.

Fue a partir de esos perros que se desarrolló el Akita americano en Estados Unidos. Con el tiempo, y dadas las diferencias entre los perros americanos y japoneses, la Federación Cinológica Internacional (FCI) decidió reconocer ambos tipos como razas diferentes, llamando Akita al perro japonés y Gran perro japonés al perro desarrollado en Estados Unidos. Posteriormente, el nombre de este último fue cambiado por Akita americano.

Hoy en día la mayoría de las sociedades caninas y kennel clubes del mundo siguen los lineamientos de la FCI. Solamente las organizaciones cinófilas de Australia, Canadá y Estados Unidos registran bajo una sola raza, denominada Akita, a las dos variedades y permiten el cruce entre las mismas.

Hoy en día el Akita americano goza de buena popularidad en todo el mundo y es empleado como perro de guardia, de protección y de compañía.

Apariencia

Este es un perro grande, robusto, elegante y muy hermoso. Su cabeza es ancha, maciza, bien proporcionada con el cuerpo, y cuando se la ve desde arriba tiene forma de triángulo obtuso. La depresión naso-frontal (stop) es bien definida, pero no muy abrupta. La nariz debe ser negra, pero en perros blancos se acepta una pequeña y difusa despigmentación. Los ojos son pequeños, triangulares y de color marrón. Las orejas son pequeñas, erguidas, triangulares y con el extremo ligeramente redondeado.

El cuerpo de este perro es un poco más largo que alto. La espalda es recta y el lomo es musculoso. El pecho es amplio y profundo, mientras el vientre es moderadamente recogido. La cola es de inserción alta, raíz gruesa y de buena longitud. El perro la lleva enroscada sobre la espalda o contra uno de los lados.

El manto del Akita americano es de doble capa. La capa interna es suave, densa y con pelaje abundante. La capa externa es lisa, de textura rígida y algo separada del cuerpo. Se acepta cualquier color.

Temperamento y carácter

El Akita americano es un perro territorial, de fuerte instinto guardián, de fuerte impulso de presa y muy protector de su familia. Suele ser muy amigable con los de su familia pero no es muy juguetón. En cambio, tiende a ser muy desconfiado con los desconocidos y agresivo con otros perros.

Debido a su temperamento desconfiado es muy importante socializarlo correctamente y desde temprana edad. Un Akita americano bien socializado puede tolerar a los desconocidos y aceptar a otros perros, siempre y cuando no lo molesten o agredan. Sin embargo, un Akita americano con una pobre socialización puede ser peligroso.

Aún bien socializado, este perro no suele sentirse cómodo en grupos grandes de perros y menos cuando se trata de perros desconocidos. Por eso, no es muy apto para vivir en jaurías grandes y no es muy aconsejable soltarlo en los parques para perros. Se siente mejor y causa menos problemas cuando en la casa solamente se tiene un perro o cuando se tiene una pareja de diferente sexo.

El adiestramiento no es difícil con esta raza, pero hay que tener en cuenta que se trata de un animal de instintos fuertes y gran independencia. Por eso, es importante conocer bien las reacciones del perro ante diferentes estímulos de la vida cotidiana y saber leer su lenguaje corporal, aún si el perro está muy bien entrenado.

Los ladridos no son un problema con esta raza, ya que el Akita americano es un perro generalmente callado.

Salud y cuidados

Lastimosamente la raza es propensa a varias enfermedades, entre las que destacan la displasia de cadera y la atrofia progresiva de retina. Otras enfermedades que son frecuentes en esta raza son: displasia de codo, adenitis sebácea, torsión gástrica, hipotiroidismo, anemia hemolítica y pénfigo.

El cuidado del manto solamente requiere del cepillado semanal en época en que el perro no muda pelo. Durante la época de muda es recomendable cepillar el pelo todos los días.

El Akita americano es un perro que necesita mucho ejercicio diario. Los paseos son una necesidad para brindarle parte de ese ejercicio y ayudar con su socialización, pero no son suficientes. Además, hay que permitirle correr y jugar suelto en algún lugar cercado. Por el temperamento de la raza, es probable que ese lugar cercado no pueda ser un parque para perros u otro espacio público, por lo que se necesitará un jardín.

Debido al gran tamaño y temperamento desconfiado, el Akita americano se considera una raza peligrosa en algunos países. Aunque la peligrosidad de un perro depende de su propietario, es bueno que conozcas las normas de tu comunidad antes de hacerte de un perro de esta raza, y así saber a qué tendrás que atenerte si tienes uno de estos hermosos pero controvertidos perros.

Estos perros toleran bien los climas fríos a templados, pero no soportan muy bien los climas cálidos, especialmente cuando además de calor hay mucha humedad.

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