Braco de Weimar

braco de Weimar

Paco, un weimaraner obsesionado con las pelotas de tenis.

Fotografía de SuperFantastic, bajo licencia CC BY-SA 2.0.

El braco de Weimar o weimaraner es uno de los perros de caza más versátiles, capaz de buscar, mostrar y cobrar la presa. Su llamativo pelaje gris y su andar ligero le han valido el apodo de "fantasma gris".

Apariencia del braco de Weimar

El weimaraner es un hermoso perro, esbelto y de talla mediana a grande. La variedad más conocida de esta raza es la de pelo corto, pero también existen bracos de Weimar de pelo largo.

Este perro es fuerte, musculoso y atlético. La longitud de su cuerpo es ligeramente superior a la altura a la cruz. La espalda es relativamente larga y la grupa un poco inclinada. El pecho es profundo, llegando casi a la altura de los codos, pero no es muy ancho. La línea inferior asciende ligeramente a la altura del vientre.

La cabeza es más ancha en los machos que en las hembras, pero en ambos casos está en perfecta armonía con el resto del cuerpo. En la mitad de la frente presenta una hendidura, pero la depresión naso-frontal (stop) es poco pronunciada. La nariz es de color carne, pero se vuelve gris gradualmente hacia la base. En los adultos los ojos son de color ámbar claro a oscuro y tienen una mirada expresiva. En los cachorros los ojos son azules. Las orejas, anchas y largas, cuelgan a los lados de la cabeza.

La cola del braco de Weimar es fuerte y se inserta un poco más abajo de la línea dorsal. Cuando el perro está activo la lleva horizontal o un poco levantada, pero en reposo la lleva colgando. Tradicionalmente se amputaba a un tercio de su longitud, pero afortunadamente hoy en día ese no es un requisito del estándar de la Federación Cinológica Internacional (FCI) para la raza. Actualmente sigue habiendo muchos weimaraner con colas amputadas, pero cada vez son más quienes prefieren a sus perros tal como han nacido.

El pelaje del weimaraner puede ser corto o largo, dependiendo de la variedad a la que pertenezca el perro. En la variedad de pelo corto, la capa externa es fuerte, tupida y bien pegada al cuerpo. En dicha variedad casi no existe lanilla interna. En cambio, en la variedad de pelo largo, la capa externa es larga y suave, y puede o no existir lanilla interna.

En ambas variedades el color debe ser gris plateado, gris ciervo, gris ratón o cualquier transición entre esas tonalidades.

Temperamento y carácter del braco de Weimar

En términos generales, el weimaraner es un perro muy dinámico, curioso, inteligente y leal. También puede ser un perro muy bravo y decidido cuando tiene que serlo. Sus instintos cazadores son fuertes y salen a flote con facilidad.

Estos perros no son tan sociables como otros perros de muestra, sino que tienden a ser algo desconfiados con los extraños y pueden llegar a ser agresivos con otros perros y otras mascotas. Sin embargo, cuando son socializados correctamente, pueden llevarse muy bien con otros perros y tolerar de muy buena gana a personas extrañas. Cuando se los socializa correctamente también son excelentes con los niños grandes, aunque pueden ser torpes con niños pequeños (de 7 años para abajo).

Con sus familiares, sin embargo, el carácter del weimaraner es dulce y amigable al extremo. Suelen seguir a sus dueños a todo lado y sufren mucho si se quedan solos por mucho tiempo.

Por su desconfianza natural con los extraños los bracos de Weimar suelen ser buenos perros guardianes e incluso pueden ser entrenados como perros de defensa, pero no es la raza más adecuada para estas funciones.

Si piensas adquirir uno de estos perros, asegúrate de socializarlo desde cachorro para no tener problemas en el futuro. Correctamente socializados son perros maravillosos, pero sin una buena socialización pueden ser un verdadero dolor de cabeza.

El adiestramiento canino no resulta muy fácil con estos bracos, pero tampoco es particularmente difícil. Para educarlos hay que reconocer que se trata de perros cazadores con mucha energía y con instintos fuertes. Esto hace que se distraigan con cierta facilidad cuando están aprendiendo, pero también se trata de perros muy inteligentes que aprenden rápidamente.

Los weimaraner pueden ser adiestrados con técnicas tradicionales, pero responden mejor al adiestramiento en positivo. El adiestramiento con clicker suele dar resultados muy buenos cuando se realiza correctamente.

Con un braco de Weimar bien educado y socializado, no suelen ocurrir muchos problemas de comportamiento. Sin embargo, si el perro no recibe suficiente ejercicio físico y mental, además de mucha compañía, puede volverse ladrador y destructivo. Estos perros necesitan mucho ejercicio y compañía para estar bien.

Por su temperamento y carácter, los bracos de Weimar pueden constituir excelentes mascotas para familias activas con niños grandes, así como para personas jóvenes y dinámicas. No son buenas mascotas para familias o personas sedentarias que prefieren ver la televisión antes que salir a trotar.

Peso y altura

Según el estándar FCI de la raza, los machos alcanzan una altura a la cruz de entre 59 y 70 centímetros, y un peso que va de 30 a 40 kilogramos. Por su parte, la altura a la cruz de las hembras va de 57 a 65 centímetros y el peso ideal va de 25 a 35 kilogramos.

Salud y cuidados

Ésta es una de las razas de perros más saludables y con menor predisposición a enfermedades hereditarias. Aún así, el braco de Weimar es muy propenso a la torsión gástrica por lo que hay que evitar que haga ejercicio inmediatamente antes y después de comer. Otras enfermedades que se presentan en esta raza con alguna frecuencia son: disrafismo espinal, displasia de cadera, entropión, hemofilia A y enfermedad de von Willebrand.

El pelaje del weimaraner, tanto de pelo corto como de pelo largo, es relativamente fácil de cuidar, ya que no requiere de atenciones especiales. Sin embargo, es necesario el cepillado regular para retirar el pelo muerto y evitar enredos en la variedad de pelo largo. Solamente hay que bañar al perro cuando se ensucia y no hay que hacerlo con mucha frecuencia para no dañar su pelo.

Este braco necesita mucho ejercicio y compañía. Es un perro cazador por naturaleza y necesita correr y jugar libremente en áreas seguras, pero también necesita pasar mucho tiempo con los suyos. No es un perro que se pueda dejar solo por períodos prolongados cada día.

Dada su gran necesidad de ejercicio, el braco de Weimar no es un perro apto para vivir en departamento, aunque puede acostumbrarse si recibe largos paseos frecuentemente. Es mejor si vive en una casa con jardín amplio o en una zona rural, siempre que tenga la posibilidad de correr y jugar afuera pero también pasar mucho tiempo dentro de casa junto a los suyos.

Historia del braco de Weimar

Aunque se muestran perros similares al weimaraner en pinturas y grabados anteriores a 1800, la historia de la raza anterior al siglo XIX es desconocida. Se ha especulado mucho sobre el tema, pero ninguna de las hipótesis propuestas puede confirmarse con certeza.

Sin embargo, a partir del siglo XIX la historia es bien conocida. A principios de ese siglo, el Gran Duque Carlos Augusto gobernó el ducado de Sajonia-Weimar-Eisenach, en territorio que hoy día forma parte de Alemania. Carlos Augusto era un noble muy aficionado a la caza mayor y en una de sus tantas cacerías conoció a los antecesores del actual weimaraner.

Tan fuerte fue la impresión que causaron esos perros grises y robustos sobre el Gran Duque que decidió desarrollar una raza de perros muy versátiles para la caza. Además, decretó que estos perros solamente podían ser criados por la nobleza y usados para la caza. Por tanto, la raza permaneció casi desconocida para el pueblo.

En esas épocas el braco de Weimar era empleado principalmente para la caza mayor y de ahí viene su fuerte temperamento y mayor agresividad que otras razas de muestra actuales.

A fines del siglo XIX y cuando ya existía la República Alemana, se forma el Club Alemán del Weimaraner. Ese club mantuvo la raza en manos de pocos criadores, prohibiendo la venta de estos perros a personas que no pertenecían al club. Por tanto, la raza se desarrolló entre cazadores muy ocupados de la selección de perros en función de sus habilidades de caza.

Con el paso del tiempo y la invasión y destrucción del hábitat de especies de caza mayor, la caza fue orientándose principalmente hacia presas pequeñas, tales como roedores y aves. Así, gracias a su versatilidad, los bracos de Weimar pasaron de ser perros de caza mayor a perros de muestra.

A mediados del siglo XX, el weimaraner salió de su región natal gracias a Howard Knight, un aficionado de la raza y miembro del Club Alemán del Weimaraner que llevó algunos ejemplares a los Estados Unidos. Esto sucedió en 1928 y ese fue el momento crucial para que la raza cobre más protagonismo posteriormente en otras regiones. Después se difundió gradualmente a diferentes puntos del globo hasta llegar a ser una raza conocida por todo el mundo.

Hoy en día el braco de Weimar es utilizado como perro de búsqueda y rescate, participa en deportes caninos, tiene una importante presencia en exposiciones caninas y es una excelente mascota en muchos hogares. Pero a pesar de todo eso, sigue siendo fundamentalmente un versátil perro de caza con instintos muy fuertes y excelente desempeño en el campo.

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