Bullmastiff

Raza: Bullmastiff

Otros nombres: -

Clasificación FCI: Grupo 2, sección 2.1 - Perros molosoides tipo dogo

Origen: Gran Bretaña

Función zootécnica: Perro de guardia

Altura a la cruz (machos): 64 - 69 cm.

Altura a la cruz (hembras): 61 - 66 cm.

Peso ideal (machos): 50 - 59 kilogramos

Peso ideal (hembras): 41 - 50 kilogramos

Foto de Sannse bajo licencia CC-BY-SA-3.0, vía Wikimedia Commons.

La historia documentada del bullmastiff empieza en Gran Bretaña a fines del siglo XIX. En esa época existían muchos cazadores furtivos que no sólo amenazaban la fauna de los bosques británicos, sino que también eran un riesgo para las vidas de los guardabosques.

Para protegerse y facilitar su trabajo, los guardabosques usaban perros. Sin embargo, las razas que usaban, bulldog y mastiff, no daban buenos resultados, así que decidieron probar con cruces entre esos perros.

El resultado fue el bullmastiff que resultó ser muy sigiloso, cuenta con un buen olfato y es lo suficientemente fuerte para contener a un hombre adulto sin necesidad de morderlo.

Como los bullmastiff mantenían en el suelo a los cazadores furtivos hasta que los guardabosques los apresaban, quedaron con la fama de que no muerden si no es absolutamente necesario, pero esto no es totalmente cierto. Muchos de esos perros eran enviados a atacar con bozal puesto.

Después de un tiempo la popularidad de la raza aumentó y los bullmastiff se convirtieron en perros muy apreciados en las haciendas, por sus cualidades como guardianes y protectores.

Polémica sobre sus orígenes.

Algunos criadores españoles apoyan la hipótesis reciente de que el bullmastiff se originó en España y que era nada más ni nada menos que el alano de toros o perro de toros que se empleaba en las corridas, ya a inicios del siglo XIX.

De hecho, cuadros como Patio de caballos de la plaza de toros de Madrid, pintado por Manuel Castellano a mediados del siglo XIX, y el grabado de Goya Echan perros al toro creado en 1801, muestran perros cuya morfología corresponde a la de los bullmastiff actuales. Sin embargo, estas pistas no son suficientes para cambiar la nacionalidad de la raza.

Apariencia del bullmastiff

Es un perro grande e imponente y que a primera vista puede inspirar temor. Su cabeza es ancha y cuadrada, y tiene un hocico corto y también cuadrado. Sus ojos son medianos y de color oscuro o avellana. Sus orejas son pequeñas, triangulares y dobladas. Son de color más oscuro que el resto del cuerpo.

El cuerpo de este perro es poderoso y simétrico, y aunque denota gran fortaleza, no es de apariencia pesada. La espalda es corta y recta, mientras que el lomo es ancho y musculosos. El pecho es ancho y profundo. La cola es larga y de inserción alta.

El pelaje del bullmastiff es corto, duro al tacto, liso y pegado al cuerpo. Se acepta cualquier tono atigrado, leonado o rojo, pero siempre con máscara negra. También se permite una pequeña marca blanca en el pecho.

Temperamento y carácter

A pesar de ser un estupendo guardián por naturaleza, el bullmastiff es muy cariñoso y amigables con los suyos. Sin embargo, cuando no ha sido correctamente socializado tiende a ser reservado y cauto, e incluso agresivo, con personas y perros extraños.

La socialización, por tanto, es una obligación en esta raza. Cuando el bullmastiff está correctamente socializado puede tolerar de buna gana a los extraños y llevarse bien con otros perros, e incluso con otros animales. Sin embargo, no se trata de un perro juguetón y altamente sociable, sino más bien de un tranquilo perro familiar.

Este no es un perro para entrenadores novatos ni para propietarios novatos, pero puede ser entrenado y manejado con mucha facilidad por gente que tiene alguna experiencia con perros. Aunque la raza responde bien a diferentes estilos de adiestramiento siempre que se hagan sin malos tratos, se consiguen mejores resultados con el adiestramiento en positivo.

Cuando el perro está correctamente socializado no suele presentar problemas de conducta, ya que no es ladrador ni muy dinámico. Sin embargo, puede ser torpe cuando cachorro por no medir sus fuerzas adecuadamente.

Salud y cuidados

Entre las enfermedades más comunes en el bullmastiff se encuentran: displasia de cadera, cáncer, dermatitis atópica, sarna demodéctica, dermatitis húmeda, hipotiroidismo, torsión gástrica, displasia de codo, entropión y atrofia progresiva de retina.

El mantenimiento de su corto pelaje no demanda mucho esfuerzo. Suele ser suficiente con el cepillado dos veces por semana para mantener limpio y en buen estado el pelo. No se aconseja bañar con mucha frecuencia a estos perros.

Aunque se trata de perros grandes, los bullmastiff sólo requieren ejercicio moderado que puede cubrirse con los paseos diarios. Por lo mismo y su temperamento tranquilo y callado, se adaptan bien a la vida en departamento siempre que reciban tres o más paseos diarios.

Estos perros no viven bien en exteriores y es mejor si pueden vivir dentro de la casa, incluso si cuentan con un jardín.

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