Asesinato político de perros en Bolivia

miscel�nea canina

Esta nota no fue planificada y De Perros no es un sitio que se inmiscuya en política, pero el asesinato político de perros, ocurrido en Bolivia, me llena de indignación y no puedo pasarlo por alto. Esta nota no es agradable, pero plantea una verdad que no puedo contener y debo dejar salir. Como este no es el tipo de material que ofrecemos normalmente en el sitio web, te pido disculpas si te causa molestias y te ruego visites otra sección si no deseas leer la nota.

El jueves 22 de noviembre de 2007 algunos pobladores de Achacachi, en La Paz, Bolivia, no encontraron mejor manera para intimidar a sus adversarios políticos que ahorcar y degollar a dos perros. De esta forma, mostraron que son capaces de asesinar sin remordimientos.

Cuando la vida no vale nada, cuando el sufrimiento de un animal es motivo de regocijo, cuando matar es la única forma de demostrar algún poder, es cuando sabemos que estamos ante el más bajo de los sentimientos y el más despreciable de los motivos.

Bolivia atraviesa un momento complicado, tanto política como socialmente. Las diferencias entre los sectores afines al gobierno de Evo Morales y sus opositores, han llegado a tal grado que el propio vicepresidente ha dado a entender que es posible una guerra civil.

Entre marchas de protesta y gritos beligerantes, movimientos sociales del occidente boliviano han iniciado una campaña en contra de algunos sectores del oriente y el sur boliviano. Entre los grupos más radicales se encuentran los denominados "ponchos rojos", que es un grupo indígena, de cultura Aymara, que vive en la localidad de Achacachi.

Un grupo de "ponchos rojos" decidió que, además de las protestas, era necesario asesinar a dos perritos de la forma más cruel que pudieron concebir en sus limitados cerebros, con el fin de demostrar que eran capaces de matar sin remordimientos.

En la soberbia estupidez de estos asesinos, los perros representaban a la oligarquía y prefectos de la denominada "media luna" (departamentos del sur y el oriente del país).

Con palabras dignas de un dictador imbécil, el dirigente Edgar Ramos indicó que ese "sacrificio" era un mensaje para que los grupos de derecha "antes que lleguemos a Sucre, mejor escapen del país".

Es una pena que la reivindicación de pueblos marginados históricamente venga de la mano de tanta violencia. Y es una aberración que dicha reivindicación sirva de excusa para vanagloriarse de matar animales indefensos, seres que no tienen ningún derecho en una sociedad humana a la que sirven sin recibir casi nada a cambio.

También es una pena que estas personas, que ciertamente NO representan a toda la cultura Aymara, se sientan dueñas de la vida y el destino de los más desvalidos.

Desde aquí denuncio y condeno este tipo de actitudes y espero que la sociedad boliviana acompañe este sentimiento.

Si vives en La Paz y quieres apoyar la promulgación de la "Ley Especial de Protección Animal" para detener estas barbaridades en Bolivia, puedes hacerlo frimando los libros de petición de Animales S.O.S. en el atrio de la iglesia La Merced (a una cuadra de la plaza Murillo) hasta el domingo 25 de noviembre de 2007. De Perros no está asociado en forma alguna con Animales S.O.S. pero se adhiere a esta campaña.

La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados por el modo en el que se trata a sus animales.

- Mahatma Gandhi

Artículos relacionados

Copyright (c) 2007-2012. Todos los derechos reservados.