El perro y la estatua
Este pobre perro se la pasa intentando hacer que un extraño le lance un palo para jugar, pero ese "extraño" es una estatua.
El video tiene su lado gracioso, pero también da mucho para pensar.
¿El perro no es capaz de reconocer que se trata de una estatua? En ese caso, simplemente estaría respondiendo a una señal (la apariencia de una persona sentada) y actuando en función de todas las veces que alguien le lanzó un palo. O tal vez la estatua se parece a alguien que jugó alguna vez con el perro.
En ese caso, es claro que la conducta de este perro es muy resistente a la extinción. Por eso es tan obstinado y sigue insistiendo aunque no exista respuesta alguna del "extraño".
Por otro lado, ¿es posible que el perro sí sepa que se trata de una estatua y solamente esté jugando en su imaginación? Algo así como cuando de niños inventamos historias para nuestros juguetes. Si es así, el perro tendría una capacidad de abstracción mucho mayor de lo que normalmente se piensa.
¿Y tú qué opinas? ¿Se trata simplemente de un perro obstinado y chistoso o hay algo más que se puede ver si uno rebusca un poco las cosas?