Si mi perro te muerde yo pago la clínica

Fotografía de José Carlos Cortizo Pérez, bajo licencia CC BY 2.0.

Un día conversaba de perros con un amigo y me contó que uno de sus vecinos tiene un rottweiler que anda suelto por la calle.

Mi amigo tiene miedo por sus hijos y por su yorkie, por lo que constantemente le pide a su vecino que mantenga al rottweiler bajo control y no lo deje suelto. Esto le ha generado un montón de disgustos con el vecino con quien discute frecuentemente por este tema. De hecho, ya ha presentado la denuncia correspondiente porque en la comunidad donde vive las razas consideradas peligrosas tienen que andar con correa y bozal por la calle, pero al vecino le da lo mismo y se conforma con decir que su perro es bueno.

Lastimosamente ese tipo de actitudes es muy frecuente, e incluso quienes somos aficionados a los perros hemos pasado por situaciones similares. De hecho, esa historia me hizo recuerdo a un par de casos en los que a los responsables de un perro les daba lo mismo la seguridad de los demás.

El primero de esos casos ocurrió en un campus universitario donde la presencia de un perro mestizo había generado división entre dos bandos. Uno de los bandos defendía el "derecho" del perro de vivir y vagar libremente por el campus, alegando que el perro protegía a quienes estudiaban y trabajaban ahí, además de argumentar que los del otro bando no querían a los perros (como si todas las personas estuvieran obligadas a querer a los perros). El otro bando simplemente tenía miedo del perro porque había mostrado comportamientos agresivos en más de una ocasión.

Lo curioso en este caso fue que los del bando defensor del perro lograron que el mismo se quedara viviendo en el campus bajo un extraño compromiso de tenencia "responsable". Una de las personas que trabajaba en la universidad dijo que se iba a hacer responsable por el perro y con eso bastó.

¿Pero cómo puede alguien hacerse responsable de un perro que vaga libremente por un espacio tan grande e incluso sale a la calle cuando le da la gana? Si no sabes dónde está tu perro no puedes asumir responsabilidad por lo que haga, ¿verdad? Esa "responsabilidad" es simplemente a posteriori, para cubrir los gastos en caso que sea necesario, algo así como "si mi perro te muerde yo pago la clínica". El problema es que para ese momento el daño ya está hecho.

El segundo caso que me vino a la memoria fue de cuando todavía entrenaba perros para terceros. Un día caminaba con uno de los perros que entrenaba (un perro mestizo mediano) y fuimos atacados por un rottweiler que salió repentinamente de una casa. En realidad el perro mestizo fue atacado inicialmente y yo quedé metido en la pelea al tratar de defenderlo. Nada grato tener que defenderse de un rott grande y agresivo.

Afortunadamente no hubo daños serios y el problema no pasó a mayores. Sin embargo, cuando fui a reclamar al dueño del rott, el tipo simplemente se rió y me dijo que era imposible, que su perro era un santo incapaz de matar una mosca. Inmediatamente después me mostró una cicatriz tremenda en su brazo de "la única vez que mi perro mordió a alguien". Años después me enteré que ese rott había atacado a toda la familia con la que vivía, a niños que pasaban por la calle e incluso había saltado el muro de la casa colindante y casi mata al pobre perro que vivía ahí.

Antes de seguir, quiero dejar en claro que este artículo no es para condenar a los rottweiler, perros que son maravillosos cuando están bien educados y con propietarios responsables. Tampoco se trata de condenar a ninguna raza, ya sea de las consideradas peligrosas o no, ya que cualquier perro de raza o mestizo puede ser un excelente compañero si se lo socializa, entrena y controla correctamente. Simplemente se trata de intentar crear conciencia de lo que implica la verdadera responsabilidad de tener un perro.

Algunas personas llegan a sentir más empatía con los perros y no se dan cuenta del peligro que pueden causar a terceros. Este tipo de personas no actúa de esta manera por mala intención ni porque odien a la gente, sino simplemente porque no logran ver las cosas desde la perspectiva de los demás. Muchos de los que queremos a los perros somos culpables de esto en algún momento, y por supuesto me incluyo.

Es para estas personas para quien escribo este artículo, porque se trata de gente que tiene buenas intenciones, pero no asumen responsabilidad real sobre sus perros porque no logran ver el panorama general. Asumen que los perros van a actuar "de buena fe" tal como ellos, pero no son conscientes de que los perros tienen agenda propia y cualquier animal puede reaccionar agresivamente bajo determinadas circunstancias.

El otro tipo de personas, como el dueño del rott que atacaba a todos, es gente con algún problema psicológico que necesita tener un perro agresivo para compensar alguna falencia en su propia personalidad. A ese tipo de gente, que busca tener perros agresivos y que infla el pecho de orgullo cada vez que su perro ataca a una persona o a otro perro, no puedo decirles nada. Solamente espero que algún día su comportamiento sea sancionado penalmente.

Para resumir, la responsabilidad sobre un perro implica, entre otras cosas, evitar ataques y mordidas. No basta con "solucionar" los daños causados posteriormente, sino que hay que reducir los riesgos al mínimo, incluso si el perro es amigable. Está bien conseguir un seguro para perros y asumir los gastos en caso de alguna mordida, pero es más importante prevenirlas.

Si alguien se siente amenazado por tu perro, lo mejor es que intentes ponerte en sus zapatos y ver el panorama desde ahí. Lo más probable es que puedas encontrar una solución sencilla que te ayude a ser un(a) propietari@ responsable. Por ejemplo, sacar al perro con correa y soltarlo solamente donde esté permitido y no moleste o asuste a otros. O instalar una cerca en el jardín frontal para que el perro no pueda salir solo.

No olvidemos que para ser gente de perros antes que nada hay que ser gente. Respetemos a los demás y una buena imagen para nuestros perros.

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