Podenco ibicenco

Raza: Podenco ibicenco
Otros nombres: Ca Eivissec
Clasificación FCI: Grupo 5: Perros tipo spitz y tipo primitivo. Sección 7: Tipo primitivo-perros de caza.
Origen: España
Función zootécnica: Perro para la caza del conejo
Altura a la cruz (machos): 67 - 72 cm.
Altura a la cruz (hembras): 60 - 67 cm.
Peso (machos): -
Peso (hembras): -
Foto de Jan Eduard bajo licencia CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons.
El podenco ibicenco se originó en las islas de Mallorca, Ibiza, Menorca y Formentera. En ellas, así como en otras regiones de España, es empleado para la caza del conejo, de la liebre y para la caza mayor.
Se piensa que estos podencos descienden de perros egipcios llevados a las islas por comerciantes hace mucho tiempo, por lo que se los considera perros muy antiguos. Sin embargo, los estudios del genoma canino sugieren que en realidad se trata de una raza reciente.
Sea como fuere, el ibicenco es un perro muy apreciado en España por sus cualidades como cazador, pero poco conocido fuera de su país de origen.
Apariencia
La cabeza de este podenco es alargada, tiene forma de cono truncado, es enjuta y pequeña con relación al cuerpo. La depresión naso-frontal (stop) es poco definida. La nariz es de color carne. Los ojos son pequeños, oblicuos y de color ámbar claro. Las orejas son rígidas, alargadas, romboides y grandes. El perro las lleva erguidas cuando está atento.
El cuerpo es muy delgado y ligeramente más largo que alto. La espalda es recta, larga y flexible. El lomo es arqueado. El pecho es profundo, estrecho y largo. El vientre es bien recogido, pero no agalgado. La cola es larga y de inserción baja. En reposo, el perro la lleva colgando, pero durante la acción forma una hoz más o menos cerrada.
La piel es muy tensa y pegada al cuerpo. El pelaje puede presentarse en tres variedades:
- Pelo liso. Es fuerte y brillante, pero no sedoso.
- Pelo duro. Áspero, denso y puede formar una barba.
- Pelo largo. De al menos cinco centímetros de longitud y suave.
Todas las variedades de pelo se pueden presentar en combinaciones de blanco y rojo, unicolor blanco o unicolor rojo.
Temperamento y carácter
El podenco ibicenco es muy independiente, curioso, dinámico y enérgico. Sus instintos cazadores son muy fuertes y se hacen evidentes a temprana edad.
La socialización es muy importante en esta raza, ya que los podencos ibicencos tienden a ser desconfiados con los extraños y pendencieros con perros del mismo sexo. Bien socializados pueden ser excelentes perros familiares, pero aún así hay que ser cautos si se tienen otras mascotas pequeñas, ya que los fuertes instintos cazadores de estos perros pueden llevarlos a atacar a animales pequeños.
Estos podencos responden bien al adiestramiento canino siempre que se haga en positivo. El adiestramiento tradicional no da muy buenos resultados con esta raza debido a su temperamento independiente y a que son perros muy sensibles al castigo.
Estos perros no son particularmente ladradores, pero pueden desarrollar el hábito de ladrar si se quedan solos por períodos prolongados. También pueden volverse destructores. Hay que tomar en cuenta que son grandes saltadores y pueden superar con facilidad cercas que son suficientes para mantener encerrados a otros perros.
Salud y cuidados
La raza no presenta problemas particulares de salud, pero ocasionalmente pueden darse casos de sordera.
El cuidado del pelaje depende de la variedad de pelo. Los perros de pelo liso no requieren más que el cepillado ocasional. Para los de pelo duro suele ser suficiente el cepillado semanal, mientras que los de pelo largo necesitarán dos cepillados por semana.
Esta raza necesita mucho ejercicio diario. Los paseos diarios son una necesidad, pero hay que asegurarse de no soltar al perro en lugares peligrosos (cerca de avenidas, etc.) porque por sus instintos puede salir corriendo detrás de cualquier cosa que llame su atención. Por eso, es útil contar con un jardín grande donde pueda correr libremente, o tener acceso a algún espacio público cercado.
Los podencos ibicencos toleran bien los climas cálidos a templados, siempre y cuando tengan un buen refugio. De todos modos, es mejor si viven dentro de la casa. Debido a su baja cantidad de tejido adiposo no toleran bien el frío.