Adiestradores y escuelas de adiestramiento: cómo elegir el servicio adecuado

miscelánea canina

Si has buscado los servicios de un adiestrador de perros o de una escuela canina, seguramente te has encontrado con una gran variedad que no esperabas. Las opciones son muy variadas, desde las clases básicas para cachorros hasta el adiestramiento deportivo de alto nivel.

La variedad también existe dentro del adiestramiento básico, desde los adiestradores que entrenan al dueño y no al perro, hasta los que trabajan con el perro interno en una escuela.

Cada uno de esos tipos de adiestramiento tiene ventajas y desventajas según cuál sea tu situación particular. En este artículo te explico en qué consisten las cuatro variedades principales de servicios de adiestramiento de perros, y cuáles son sus ventajas y desventajas. Estas cuatro variedades principales son:

  1. Adiestramiento a domicilio sin presencia del dueño
  2. Clases de adiestramiento a domicilio
  3. Clases grupales de adiestramiento
  4. Adiestramiento internado

1. Adiestramiento a domicilio sin presencia del dueño

En esta modalidad el adiestrador va a domicilio y entrena al perro sin que tú estés presente. Como muchas veces hay gente en la casa que interrumpe involuntariamente el adiestramiento, este tipo de adiestramiento suele realizarse afuera, ya sea en un parque, una cancha vacía, un estacionamiento vacío o cualquier otro lugar más o menos tranquilo.

Al completar el programa de adiestramiento, que puede ir de unas cuantas semanas hasta varios meses, recibes una o unas pocas clases para aprender a manejar a tu perro.

La principal ventaja de este tipo de servicios es que el perro sale a pasear dos o tres veces por semana (que generalmente es la frecuencia de las clases), con lo que hace algo de ejercicio físico adicional y socializa un poco. Otra ventaja es que, cuando el adiestrador es bueno, el adiestramiento puede completarse más rápidamente que si lo entrenas tú (a menos que seas experto, en cuyo caso no tiene sentido contratar al adiestrador).

Algunas personas también consideran una ventaja al hecho de que el dueño no tenga que participar de las sesiones de adiestramiento, pero eso en realidad es una desventaja porque la mayoría de los dueños no logran aprender a manejar a sus perros. Además, la ausencia del dueño permite el maltrato de los animales en algunos casos (no en todos) y el riesgo de robo del animal. Esto último especialmente cuando se trata de perros de raza.

Otra desventaja de no estar presente durante las sesiones es que no sabes cuánto tiempo le toma realmente al entrenador el trabajo. Un entrenador que ofrece este servicio puede prolongar innecesariamente la duración del adiestramiento para mantenerte como cliente, aún cuando tu perro ya sepa todo lo que él puede enseñarle.

Finalmente, la principal desventaja del adiestramiento sin tu presencia es que no se pueden solucionar la mayoría de los problemas de conducta. El entrenador no conoce en detalle los problemas que tienes con tu perro y se limita a entrenar los ejercicios de obediencia canina. Estos ejercicios son fundamentales en el adiestramiento de perros, pero no eliminan los ladridos molestos ni evitan que el perro destroce las cosas o que ensucie la alfombra.

Como puedes ver, esta alternativa no es la mejor y no se justifica para el adiestramiento de perros mascota. Creo que sólo se justifica si no tienes interés en mejorar la conducta de tu perro, pero lo quieres entrenado para alguna competencia (de estructura o de adiestramiento) en la que el adiestrador también hará de guía o handler.

2. Clases de adiestramiento a domicilio

En esta variante, el adiestrador va al domicilio de sus clientes y entrena a las personas, no al perro. Las clases suelen darse una o dos veces por semana, dejando tarea a los propietarios del perro para que practiquen lo aprendido.

Lo interesante de esta modalidad es que el propietario del perro adquiere los conocimientos y la práctica para entrenar y manejar a su perro. Puesto que el adiestramiento necesita del desarrollo de habilidades mecánicas, la práctica es esencial y no puede ser reemplazada por una explicación corta sobre cómo manejar al perro (como suele ocurrir cuando se entrena sin la presencia del dueño).

Además de las técnicas de adiestramiento, con esta modalidad aprendes a manejar a tu perro y a observar e interpretar su comportamiento. Por otra parte, ves el progreso del adiestramiento en tiempo real, por lo que puedes estimar el tiempo que tomará conseguir tus objetivos y puedes estar seguro que no le pagas al entrenador por salir a pasear.

Otra ventaja importante es que conoces el estilo de adiestramiento empleado y puedes decidir si estás de acuerdo con el mismo o no. Si la manera de entrenar te parece abusiva puedes saberlo a la primera clase y cancelar el servicio, cosa que no puedes hacer cuando el adiestramiento se da en tu ausencia.

Además, puedes pedirle al adiestrador que el programa de adiestramiento se ajuste a tus necesidades. Por ejemplo, dándole más importancia a la solución de problemas de conducta que a los ejercicios de obediencia. Más aún, el adiestrador puede ver al perro en casa y comprender mejor cuáles son las causas posibles de los problemas de convivencia, con lo que puede hacer un mejor trabajo.

La principal desventaja de las clases a domicilio es que tienes que disponer de horarios fijos y estar dispuesto a hacer un esfuerzo para entrenar a tu perro. Si no estás dispuesto a hacer el esfuerzo requerido, este servicio no es para ti.

Otra desventaja, aunque menor, es que estas clases no promueven la socialización del perro en la medida en que lo hacen las clases grupales.

A pesar de las pocas desventajas que tiene, ésta puede ser la mejor opción si quieres entrenar a tu mascota, porque participarás de todo el proceso de adiestramiento y aprenderás lo que necesitas para tener control de tu perro ahora y en el futuro.

3. Clases grupales de adiestramiento

En esta modalidad tú vas con tu perro a una escuela canina o algún lugar predeterminado y lo entrenas, junto con otras personas que hacen lo mismo, todos bajo la dirección de un adiestrador experimentado. El adiestrador da las clases con cierta frecuencia semanal (generalmente una vez por semana) y los dueños practican en sus casas hasta la próxima clase.

Algunas veces se usa un perro del grupo para demostrar cómo se debe entrenar y otras veces el adiestrador usa su propio perro. Luego, los alumnos llevan a cabo los ejercicios y el adiestrador los ayuda si tienen problemas.

Las ventajas son prácticamente las mismas que en las clases a domicilio, excepto que en este caso no tienes tanta flexibilidad para acomodar el programa a tus necesidades particulares.

Por supuesto, tampoco tienes la ventaja de mostrarle al adiestrador en qué lugar de tu casa ocurren los problemas, y algunos problemas no ocurrirán en la escuela. Sin embargo, podrás discutir los temas con el adiestrador para que te proponga soluciones posibles. Si esas soluciones no funcionan, puedes volver a tratar el tema en la siguiente clase.

Otra ventaja es que puedes compartir tus experiencias con otros dueños de perros que están en situaciones similares y que tienen conocimientos diversos sobre adiestramiento. En esas charlas pueden surgir soluciones simples a ciertos problemas. Y puedes hacer muchas amistades que comparten tu pasión por los perros.

Además de las ventajas mencionadas, las clases grupales ayudan a la socialización de los perros. Especialmente cuando son cachorros, las clases grupales pueden ser muy útiles para una correcta socialización.

Entre las desventajas de las clases grupales se encuentran las mismas que para las clases a domicilio. Además, las clases grupales pueden propiciar el contagio de enfermedades caninas si es que las condiciones no son las mejores, especialmente cuando son clases para cachorros pequeños.

También existe un cierto riesgo de peleas entre perros, pero que debiera ser mínimo si el adiestrador sabe lo que hace y el lugar cuenta con las condiciones adecuadas.

Una desventaja importante es que el adiestrador no puede dar toda su atención a todos. Por tanto, si el grupo tiene más de cinco o seis perros por turno, quizás no recibas la atención necesaria.

Si asistes a estas clases, debes estar seguro de antemano sobre qué estilo de adiestramiento consideras apropiado para tu perro. Antes de inscribirte con tu perro para las clases, pregunta si te permiten ver una. Si no te permiten, olvídate de esa escuela. Si te permiten ver una clase, toma nota del estilo de adiestramiento y si no te sientes cómodo con el mismo, simplemente retírate.

Es frecuente que la presión del grupo obligue a muchos dueños a aceptar malos tratos hacia sus perros por parte de adiestradores anticuados o inescrupulosos. Malos tratos que no permitirían si el grupo no le diera tanta autoridad al adiestrador. Aunque parezca raro, esto es frecuente y es parte de la psicología humana. Por eso es mejor conocer el estilo de adiestramiento antes de asistir a las clases.

A pesar de las desventajas posibles, ésta es una excelente modalidad de servicios de adiestramiento. Si tu perro es sociable y no se vuelve loco cuando hay otros perros cerca, ésta puede ser la mejor opción. En otros casos quizás sea mejor empezar con clases privadas a domicilio y continuar con clases grupales.

4. Adiestramiento internado

En esta variante dejas a tu perro en una escuela por unas semanas para su adiestramiento. Al finalizar el adiestramiento, te devuelven el perro y recibes una o unas pocas clases para aprender a manejarlo.

La principal ventaja de este servicio es que el adiestramiento suele ser mucho más rápido. Considerando que tu perro puede recibir varias sesiones de adiestramiento cada día, llevadas a cabo por adiestradores profesionales, no es de extrañar que avance mucho más rápido bajo esta modalidad.

Otra ventaja es que el adiestramiento puede llegar a ser de muy alto nivel, y es quizás el servicio más adecuado para entrenar perros de trabajo real, como los perros de protección civil.

Obviamente, es una modalidad pensada para las personas que no tienen tiempo o sencillamente no quieren entrenar a sus perros. Los propietarios simplemente entregan a sus perros en manos del adiestrador quien se los devuelve entrenados (al menos en teoría).

Entre las desventajas se encuentra el hecho de que no aprendes a entrenar a tu perro. No importa cuán bien entrenado esté tu perro, si no lo entrenaste tú será más difícil que puedas mantener el adiestramiento en el largo plazo.

Otra desventaja es que desconoces el estilo de adiestramiento que se emplea en la escuela. Nunca olvides que la publicidad puede ser engañosa y que existe gente inescrupulosa que usa cualquier promoción para parecer lo que no es. De igual manera, tu perro podría estar mal alimentado e incluso enfermarse si es que la escuela no proporciona los cuidados apropiados. Por eso, infórmate bien antes de tomar este tipo de servicios porque así como los hay buenos, también los hay malos.

Finalmente, considera qué tan bien o mal lo pasará tu perro en la escuela. La mayoría de los perros internos son alojados en caniles, situación que puede ser dura para un perro mascota que está acostumbrado a estar dentro de la casa.

En conclusión

De todos los servicios de adiestramiento que puedes contratar, los mejores son aquellos en los que el entrenador trabaja contigo. Sea cual sea la modalidad de estos servicios, estarás aprendiendo cosas que no sólo te ayudarán ahora, sino también en el futuro, cuando tu perro sea más viejo e incluso cuando adquieras otro perro.

Las modalidades en que el entrenador trabaja sin tu presencia suelen ser más apropiadas para casos específicos (entrenar al perro para competencias, para trabajos avanzados, etc.) en los que tú no participas directamente. Por tanto, el adiestramiento será de utilidad en esos casos y bajo la guía del adiestrador, pero por norma general será menos confiable una vez que el adiestrador dejé de trabajar con tu perro.

Sea cual fuere la opción que elijas, averigua cuáles son las credenciales del adiestrador, cuál es el estilo que sigue y cuáles son los resultados que obtiene.

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