Cómo eliminar los ladridos excesivos

adiestramiento canino

En el artículo anterior te comenté acerca de algunos procedimientos que sirven para prevenir que tu perro se convierta en un perro ladrador.

Si tu perro ya ha adquirido el hábito de ladrar, lo que necesitas son estrategias para eliminar los ladridos excesivos. Conocerás algunas de esas estrategias en este artículo.

Ten en cuenta que no es posible eliminar completamente los ladridos mediante el adiestramiento ni mediante el manejo ambiental, ya que tu perro aún será capaz de ladrar y lo hará en algunas circunstancias. Tampoco es necesario eliminar completamente los ladridos.

También ten en cuenta que el hábito de ladrar puede estar muy arraigado y ser muy difícil de eliminar. En algunos casos está tan consolidado que los esfuerzos necesarios para eliminarlo no se justifican y lo mejor es buscar una alternativa de manejo ambiental que no elimine los ladridos pero sí evite los problemas con los vecinos.

Por otra parte, recuerda que hay razas de perros que son más afectas a ladrar y que esa conducta está preestablecida en los genes de esas razas. Si tu perro pertenece a una raza ladradora, lo mejor que puedes hacer es intentar redirigir la conducta (no eliminarla) y manejar el ambiente de tal forma de reducir las molestias que causan sus ladridos.

Dado que existen muchas y muy variadas razones por las que ladran los perros, no existe una receta para eliminar los ladridos excesivos. Los métodos a emplearse dependen de la situación en particular y dependen de las causas específicas de cada caso.

En algunos casos complejos incluso puedes necesitar la ayuda de un adiestrador profesional que trabaje personalmente contigo y tu perro. Sin embargo, para la mayoría de los casos te puede servir el siguiente protocolo para la modificación de la conducta de tu perro.

1. Descarta problemas de salud de tu perro

Si tu perro no era ladrador y los ladridos empezaron repentinamente, es posible que exista alguna causa de salud relacionada. Ladridos y aullidos pueden estar relacionados a problemas de visión, problemas de audición, dolor y otras causas clínicas.

Ya sea que los ladridos (o aullidos) hayan empezado repentinamente o no, es bueno que el primer paso en la solución del problema sea la visita al veterinario. Si existe alguna causa clínica asociada a los ladridos, la solución también debe ser clínica. En este caso, el adiestramiento canino no juega ningún papel.

Ten en cuenta, sin embargo, que algunos veterinarios son muy afectos a recetar medicamentos por cualquier causa. He sabido de algunos casos en que se han recetado calmantes y medicamentos similares para tratar a perros que ladran cuando se quedan solos.

Eso puede ser dañino para el perro en el largo plazo y, si no existen problemas de salud, el tema de los ladridos no debiera tratarse con medicamentos. O, por lo menos, la medicación no debiera ser la primera opción. Si el veterinario no encuentra un problema de salud y te recomienda algún tipo de calmante para tu perro, por favor busca una segunda opinión antes de empezar con el tratamiento médico.

Si tu perro no presenta ningún problema de salud, entonces trata de identificar estímulos externos que causen los ladridos.

2. Identifica estímulos externos causantes de los ladridos

Si tu perro ladra en respuesta a algún estímulo externo que no has percibido o has pasado por alto, la solución necesariamente pasa por identificar cuál es ese estímulo.

Para identificar los posibles estímulos causantes de los ladridos de tu perro, primero debes tener claro en qué situaciones se producen los ladridos.

Si tu perro ladra aún cuando está acompañado, la manera de identificar los estímulos es prestando atención al perro y a las direcciones en que ladra. Presta atención a cosas cotidianas o que no te llamarían la atención normalmente. Por ejemplo, ciclistas pasando por la puerta de tu casa, ruidos incómodos y fuertes (aviones, si vives cerca de un aeropuerto), aullidos de otros perros, etc. pueden causar que tu perro ladre.

Si, por el contrario, tu perro ladra cuando se queda solo, tendrás que encontrar alguna manera de observarlo cuando está solo. Dejar una filmadora grabando es una manera ideal de ver qué es lo que hace tu perro cuando se queda solo.

No necesitas grabar toda una mañana o toda una tarde. Con que grabes los 90 minutos (en LP) con que vienen la mayoría de los cassetes es más que suficiente para saber si tu perro ladra en respuesta a algún estímulo. Si no tienes una filmadora, préstate una de algún amigo. Eso sí, asegúrate de dejar la filmadora en algún lugar que tu perro no pueda alcanzar, porque sino tendrás que comprar una nueva.

Si es que tu perro efectivamente ladra en respuesta a ciertos estímulos del ambiente, tienes que decidir si puedes y quieres retirar el estímulo o si prefieres entrenar a tu perro para que se calle a la orden.

a. Eliminando los ladridos al eliminar el estímulo ambiental

Esta es la manera más sencilla de eliminar los ladridos. Has identificado un estímulo causante de los ladridos, entonces la solución es muy simple: que tu perro no vuelva a percibir ese estímulo.

En algunos casos puedes eliminar, literalmente, el estímulo ambiental y en otros casos sólo tienes que modificar el ambiente para que tu perro no perciba ese estímulo.

Por ejemplo, si cuando tu perro se queda solo, ladra en la ventana a las personas o animales que caminan afuera, lo más sencillo es dejarlo en un lugar de la casa en el que no tenga acceso a las ventanas que dan a la calle. Muchos perros actúan como guardianes cuando se quedan solos, defendiendo la casa de cualquier "amenaza" que puedan percibir. Si esos perros se quedan en un cuarto que no tiene ventanas a la calle, o se limita su acceso a las ventanas mediante puertas plegables estratégicamente colocadas, los perros no ven esas "amenazas" y ya no ladran.

O, si tu perro duerme en el jardín y le ladra a los gatos que se pasean por los techos y las paredes cada noche, puedes buscar la manera de que los gatos no pasen por tu techo y tus paredes, o permitir que tu perro duerma adentro. En cualquiera de los dos casos habrás eliminado el estímulo causante de los ladridos. En cambio, intentar entrenar al perro para que no ladre a los gatos te tomará mucho tiempo y esfuerzo, y es probable que no tengas éxito.

b. Cuando el estímulo ambiental no puede ser eliminado

En algunos casos no puedes eliminar el estímulo ambiental causante de los ladridos. Por ejemplo, si tu perro ladra cuando tocan el timbre de la casa. En esa situación no puedes quitar el timbre para solucionar el problema.

En casos como esos, podrías intentar la extinción de la conducta para que tu perro ignore el estímulo, o el adiestramiento de conductas incompatibles para que tu perro realice otra conducta en vez de ladrar.

Mi consejo para estos casos es que le enseñes a tu perro a ladrar y callarse a la orden. Así, el estímulo seguirá provocando los ladridos, pero los podrás detener con facilidad.

Además, el adiestramiento de tu perro te servirá para hacerlo callar en otras situaciones en las que pueda ladrar inapropiadamente.

3. Elimina los ladridos por adiestramiento inconsciente

En muchos casos los perros ladran porque sus propietarios los entrenaron sin darse cuenta para ladrar. Esos perros ladran para conseguir comida, para salir a la calle, para ser acariciados, para que les pasen sus juguetes, para que los suban a la cama, etc.

Si tu perro ladra en situaciones determinadas, y con sus ladridos consigue que le des algo para que se calle, es porque lo has entrenado inconscientemente para ladrar.

En este caso la probabilidad de eliminar los ladridos excesivos es alta si estás dispuesto a ser constante y paciente con el adiestramiento. La solución pasa por la extinción de la conducta o por el adiestramiento de conductas incompatibles.

Una opción es que simplemente ignores los ladridos de tu perro (ojo, esto sólo sirve si tu perro ladra porque lo entrenaste sin darte cuenta).

Por ejemplo, si tu perro ladra para recibir comida cuando desayunas. Como siempre le diste algo de comida para que se calle, él aprendió a ladrar para conseguir comida. La solución consiste en ignorarlo cuando ladra, pero debes ser muy paciente y constante. Si siempre lo ignoras, sin siquiera prestarle atención, la conducta de ladrar terminará extinguiéndose.

La extinción de la conducta funciona muy bien en estos casos, pero puede requerir muchísima paciencia. Algunos perros están tan habituados a ladrar para conseguir lo que quieren, que pueden ladrar sin cesar por varios minutos. Incluso su conducta puede empeorar justo antes de que se produzca la extinción.

La otra alternativa para eliminar los ladridos si tu perro ha sido entrenado inconscientemente para ladrar, consiste en adiestrar una conducta incompatible.

En el mismo ejemplo anterior, tu perro ladra constantemente cuando te sientas a la mesa para desayunar. En vez de ignorarlo, le enseñas una conducta incompatible con los ladridos. Le puedes enseñar a tomar un juguete en su boca, con lo que le resultará muy difícil ladrar. El problema es que igual tendrás que darle algo de comer para reforzar la nueva conducta.

Una conducta que no es necesariamente incompatible, pero que funciona bien para eliminar los ladridos, consiste en enseñarle a tu perro a ir a su cama cuando tú te sientas a la mesa, y permanecer ahí mientras desayunas. Si la cama de tu perro no está en el mismo lugar en que ocurre la situación por la que ladra (por ejemplo, donde desayunas), habrás logrado eliminar el estímulo que lo hace ladrar y habrás solucionado el problema.

Ten en cuenta que sea cual sea la estrategia que uses, es de gran utilidad entrenar a tu perro en obediencia canina. Esto le enseñará a tener autocontrol, con lo que reducirá su tendencia a ladrar para conseguir cosas.

Ofrecerle a tu perro juguetes interactivos rellenos con comida mientras ocurre la situación que produce los ladridos (por ejemplo, mientras desayunas), también puede ayudar a eliminarlos.

4. Elimina los ladridos cuando tu perro se queda solo

Si tu perro ladra cuando se queda solo, pero no lo hace en respuesta a algún estímulo particular aparte de la soledad, puede ser por estrés, frustración, ansiedad, aburrimiento u otras causas similares.

En estos casos, la mejor manera de eliminar los ladridos excesivos consiste en un programa de enriquecimiento ambiental basado en juguetes interactivos cuando tu perro está solo. Asegúrate de enseñarle a usar los juguetes, de la manera explicada en el tema sobre los perros que mastican cosas, y déjale juguetes interactivos cuando quede solo.

Para los perros que ladran por las noches cuando duermen afuera, la solución más rápida y más efectiva consiste en permitirles dormir adentro. Por supuesto, hay que enseñarles a no ensuciar la casa y no destrozar cosas, pero suele ser una solución rápida y efectiva.

Además, entrénalo en obediencia canina para enseñarle a tener autocontrol y proporciónale más compañía y ejercicio físico. Algunas personas no tienen el tiempo para todo esto y contratan paseadores, entrenadores o los servicios de guarderías caninas. Esas alternativas pueden funcionar bien porque los perros se cansan física y mentalmente, y están acompañados más tiempo.

Las guarderías caninas suelen ser una mejor opción cuando se encuentra una que cuente con buenas medidas de seguridad y tenga programas de actividades para los perros.

De cualquier manera, antes de pensar que tu perro ladra cuando se queda solo, fílmalo o busca la manera de ver qué hace cuando está solo en casa. Muchos perros ladran y aúllan como si los estuvieran matando cuando sus dueños están saliendo de casa, pero luego se calman y pasan el rato durmiendo o masticando sus juguetes. Esto es lo que algunos entrenadores llaman "ansiedad durante la separación", a diferencia de la ansiedad por separación.

Si los ladridos ocurren solamente cuando estás saliendo de casa pero luego tu perro se calma, debes buscar la manera de distraerlo mientras sales, para que no note tu salida. También evita despedirte con grandes muestras de cariño. Despídete normalmente, como te despides de tus familiares humanos, o evita que tu perro te vea salir.

5. Los ladridos con base genética

Si los parientes de tu perro (hermanos, hermanas, padres, etc.) también son ladradores, es probable que haya una base genética fuerte para esa conducta. De la misma manera, puede haber una influencia genética fuerte si tu perro pertenece a alguna raza ladradora, como el Sheltie, el beagle, algunos terrier, etc.

Si este es el caso, no hay mucho que puedas hacer para eliminar los ladridos excesivos. Lo mejor que puedes hacer en estas circunstancias es entrenar a tu perro para ladrar y callarse a la orden, y además brindarle la oportunidad de ladrar en situaciones apropiadas. Por ejemplo, aprovecha de hacerlo ladrar en el parque o en otros lugares abiertos donde no moleste a nadie. Solamente haz esto si tu perro es realmente un ladrador compulsivo que no puedes curar con ninguna de las opciones anteriores. Para saber cómo entrenar estas dos conductas (ladrido y callarse a la orden), lee el artículo "Entrena a tu perro para ladrar y callarse a la orden".

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