Bulldog americano

bulldog americano

Ziggy, el bulldog americano. Foto de Lis Rock, bajo licencia Creative Commons.

El bulldog americano, o American bulldog, es un perro poderoso, atlético y valiente que infunde un gran respeto. Este perro es uno de los más parecidos al bulldog original del siglo XIX.

El ojo inexperto puede confundir al bulldog americano con el boxer, el pìtbull o el dogo argentino, ya que existen muchas similitudes entre estas razas. Sin embargo, cada una de ellas tiene características distintivas que permiten diferenciarlas.

La raza desciende directamente de los perros bulldog originales, hoy extintos, de la Inglaterra del siglo XIX. Después de la segunda guerra mundial, el bulldog americano también estaba virtualmente extinto, pero algunos criadores rescataron la raza. Entre esos criadores destacan John D. Johnson y Alan Scott, que originaron los dos tipos principales de esta raza.

Los perros criados por Johnson son más musculosos y robustos, y su tipo se conoce como "bully" o clásico. Los perros criados por Scott son más atléticos y menos robustos, y su tipo se conoce como "estándar". De cualquier manera, la mayoría de los bulldog americanos actuales son híbridos de esos dos tipos.

Actualmente la raza no es reconocida por la Federación Cinológica Internacional (FCI), pero sí por el United Kennel Club (UKC) y el American Bulldog Registry & Archives (ABRA).

Apariencia del bulldog americano

El bulldog americano es un perro mediano a grande, muy poderoso, atlético y musculoso. De complexión robusta, su cuerpo es ligeramente más largo que alto.

La cabeza larga y ancha de este perro da la impresión de gran poder. La bóveda craneal es paralela a la línea superior del hocico y el stop es pronunciado y abrupto. El hocico del bulldog americano es amplio y grueso, con mandíbulas fuertes y mejillas musculosas. Los labios son moderadamente gruesos pero no colgantes y, de preferencia, negros. En los perros del tipo "bully", la longitud del hocico está entre 25% y 35% del largo total de la cabeza. En los del tipo "estándar", la longitud del hocico oscila entre el 30% y 40% del largo total de la cabeza.

La mordida de estos perros es muy poderosa, lo que es una de las características de todos los perros bulldog. En los bulldog americanos del tipo "estándar" se prefiere la mordida en tijera invertida, pero también se acepta un prognatismo ligero. En los bulldog del tipo "bully" se prefiere un prognatismo de 1/4 de pulgada. En ambos casos se acepta la mordida en tenaza, pero no es deseada.

La nariz ancha y larga tiene fosas nasales amplias. Se aceptan narices marrones, castañas y grisáceas, pero el color de preferencia para esta parte del cuerpo es el negro. La despigmentación (nariz rosada) es inaceptable.

Los ojos del bulldog americano son medianos y están bien separados entre sí. Su forma puede ir de redonda a almendrada y se acepta cualquier color, pero se prefiere el marrón oscuro o el negro. El color preferido para el borde de los párpados es el negro. Las orejas de estos perros son pequeñas o medianas y de inserción alta. Pueden ser caídas, semierectas o en rosa. El estándar del UKC acepta las orejas cortadas, pero indica que se prefieren completas. El estándar del ABRA no acepta orejas cortadas.

El cuello es musculoso y fuerte y se estrecha levemente desde los hombros hasta la cabeza. En su punto de mayor diámetro es casi tan ancho como la cabeza del bulldog. Puede presentar una papada ligera.

Tanto las extremidades anteriores como las posteriores son fuertes y musculosas, y tienen huesos gruesos y bien desarrollados. Los pies son redondos, medianos, bien arqueados y apretados.

El pecho del bulldog americano es profundo y moderadamente ancho. La línea superior se inclina ligeramente desde la cruz (punto superior a la altura de los hombros) hasta la musculosa espalda. El lomo es corto, ancho y ligeramente arqueado, y se une a la grupa con una pendiente muy leve.

La cola, de inserción baja, es gruesa en la base y termina en punta. Alcanza el corvejón cuando está en reposo y no debe enroscarse nunca. El UKC acepta colas cortadas, aunque prefiere las colas enteras. El ABRA no acepta las colas cortadas.

El pelo es corto y apretado, con una textura que puede variar desde suave hasta áspera. Debe ser menor a una pulgada de largo y se acepta cualquier combinación de colores con excepción del negro puro, azul puro, mirlo y tricolor. Tampoco se acepta la máscara completamente negra. Por lo menos el 10% del cuerpo debe ser blanco, y la mayoría de los bulldog americanos tienen la mayor parte del cuerpo de ese color.

El trote de estos perros es fluido, poderoso bien coordinado y no denota esfuerzo alguno. Durante el mismo, la línea superior se mantiene nivelada, las patas no se desplazan hacia adentro ni hacia afuera y los pies no se cruzan entre sí. Sin embargo, a medida que el bulldog aumenta la velocidad, los pies tienden a converger hacia el centro de equilibrio del cuerpo.

Temperamento y carácter del bulldog americano

El bulldog americano típico es un perro determinado y valiente, pero no debe ser innecesariamente agresivo. Excelente guardián por su fuerte instinto de protección, puede ser agresivo con extraños y con otros perros cuando no se lo ha socializado correctamente o cuando no tiene buen autocontrol. Por eso, es muy importante socializarlo desde cachorro y entrenarlo en obediencia para que desarrolle el autocontrol necesario.

También es un excelente cazador, especialmente cuando se trata de caza mayor donde destaca sobre otras razas de perros. Sin embargo, su fuerte impulso de presa puede ser una desventaja para quien tiene al bulldog americano como mascota. Ese impulso puede hacer que el perro tenga tendencias a "cazar" animales pequeños como otras mascotas y perros de razas pequeñas.

Una manera de ayudar a controlar sus fuertes impulsos es practicar con el perro algún deporte canino como el agility o el schutzhund. Puesto que esta raza es muy aguerrida, los deportes para perros de protección, como el schutzhund, mondio ring y otros, pueden ser muy útiles cuando se cuenta con guías y figurantes experimentados.

A pesar de su fortaleza física, y quizás por su fuerte carácter, el bulldog americano no responde bien al adiestramiento tradicional. Es mejor encarar el adiestramiento canino desde una perspectiva diferente, mediante adiestramiento con clicker u otra variante de adiestramiento en positivo.

Peso y altura

Los machos miden entre 57 y 67 centímetros a la cruz, mientras que las hembras miden entre 53 y 65 centímetros a la cruz.

El estándar de esta raza no indica un rango de pesos ideales, pero sí indica que el peso debe ser proporcional con la talla. Por supuesto, los perros del tipo "estándar" son más ligeros y los del tipo "bully" son más pesados.

Salud y cuidados

En general, el bulldog americano es un perro saludable. De hecho, es una de las razas con menos problemas hereditarios. De todos modos, no hay que descuidar su salud porque no es inmune a las enfermedades. Dos de los problemas clínicos más comunes en esta raza son la displasia de cadera y los tumores. Por su talla y peso, también puede desarrollar otros problemas óseos durante el crecimiento, así que hay que tomar muy en cuenta esto. Con el cuidado correcto, estos perros tienen una esperanza de vida que oscila entre los ocho y los 16 años.

Estos perros necesitan mucho ejercicio, así que es mejor si cuentan con un jardín donde poder correr con libertad. Es cierto que pueden vivir en un departamento, pero para eso se necesita mucho tiempo disponible para pasearlos.

Ya sea que el bulldog americano viva en una casa con jardín o en un departamento, es mejor si vive adentro y sale para ejercitarse. Aunque es una raza de gran fortaleza física, no tiene mucha protección contra las condiciones climáticas cambiantes.

De igual manera, necesita salir a pasear al menos una vez al día (mejor si es más) para hacer ejercicio y socializar, incluso si tiene un jardín donde correr.

El cuidado del pelaje del bulldog americano es muy cómodo y fácil de llevar a cabo. Basta con el cepillado regular y el baño sólo cuando es necesario. Dado que estos perros pierden pelo regularmente, el cepillado debe hacerse por lo menos unas tres veces por semana, más que para cuidar el pelaje del perro, para cuidar los muebles y la ropa.

Historia del bulldog americano

El bulldog americano comparte gran parte de su historia con otros perros bulldog y razas similares. Es así que hasta cierto punto comparte la historia con el bulldog inglés y el pitbull, por poner sólo dos ejemplos.

Sus orígenes se remontan a los perros de combate y caza mayor que se usaban ya en la primera mitad del siglo I. Sin embargo, es en su historia reciente que se define la raza y cobra forma el bulldog americano actual.

En el siglo XIX, los perros bulldog eran usados en Gran Bretaña como guardianes, protectores, boyeros (ayudando a conducir y manejar el ganado) y para ayudar a los carniceros a matar las reses. En ese mismo siglo llega a su auge el "deporte" cruel de peleas entre perros y toros, en el cual se usaban perros bulldog.

En 1835, sin embargo, las autoridades británicas prohíben el sangriento "deporte" y los bulldog van desapareciendo gradualmente. Con el tiempo, los cruces de esos perros con otros menos altos y agresivos, darían origen al bulldog inglés actual.

Mientras tanto, algunos inmigrantes ingleses que habían llevado sus bulldog a Norteamérica, mantienen la raza inalterada porque les ayudaba mucho en el control y la caza de animales grandes y peligrosos, como los cerdos salvajes. Esos animales, casi sin ningún cambio, fueron los que dieron origen al bulldog americano actual.

Después de la segunda guerra mundial, la raza estaba virtualmente extinta en Estados Unidos. Afortunadamente para el bulldog americano, John D. Johnson y Alan Scott, junto a otros criadores menos conocidos, trabajaron intensamente recuperando los perros más típicos que encontraban, y formando así un grupo de fundadores para recuperar la raza. Es gracias a estas personas que hoy en día sobrevive el bulldog americano.

Johnson desarrolló una variedad más robusta y fuerte del bulldog americano, que se conoce como "bully" o "clásica". En cambio, Scott desarrolló una variedad más ligera y atlética que se conoce como "estándar". Esas son las dos variedades principales usadas para recuperar al bulldog americano, pero hoy en día es muy difícil encontrarlas en estado puro. La mayoría de los bulldog americanos actuales son híbridos entre las dos variedades.

Hoy en día, esta raza imponente y poderosa está poco difundida pero ya no corre riesgo de extinguirse. No es muy conocida por el público en general, pero eso puede ser una ventaja en una época en que la popularidad de una raza determina a cuánto maltrato será sometida para producir más cachorros para la venta.

Aunque no son muy conocidos, los bulldog americanos de hoy destacan como perros de trabajo multipropósito, desempeñando funciones de guardia, protección, caza mayor y, por supuesto, como mascotas.

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