Scottish terrier

Scottish terrier

Nessi, el Scottish terrier con su pelota de fútbol.

Fotografía de narujen, bajo licencia Creative Commons.

El Scottish terrier, terrier escocés o simplemente Scottie, es un perro pequeño pero musculoso y de huesos sólidos. Su apariencia general es la de un perro muy poderoso para tan pequeño tamaño. Además, su característica barba le da un toque particular a la cara de este perro.

Apariencia del Scottish terrier

El cuerpo de estos perros es musculoso y fuerte. Presenta una espalda recta y corta, pero el lomo es profundo y muy fuerte. El pecho es ancho y profundo. Las patas son muy poderosas para el tamaño del perro y le brindan una velocidad y agilidad que sorprende.

La cabeza del Scottie destaca porque parece ser muy larga en proporción a la talla del perro y por su gran barba que le da cierto aire de distinción. La nariz es larga y el hocico es fuerte y profundo. Los ojos tienen una expresión aguda e inteligente, y son de forma almendrada y color castaño oscuro. Las orejas erectas y puntiagudas son de inserción alta.

La cola del Scottish terrier es de largo moderado, gruesa en la base y se adelgaza hacia el extremo. El perro la lleva vertical o con una ligera curvatura.

El pelo es de doble capa y bien pegado al cuerpo. La capa interna es corta, densa y suave, mientras que la capa externa es dura, densa y de textura de alambre. Los colores aceptados por el estándar de la raza son: negro, trigo o cualquier color atigrado.

Temperamento y carácter del Scottish terrier

Estos perros son valientes, determinados e independientes, pero también muy leales e inteligentes.

Con los suyos tienden a ser muy amigables y juguetones, aunque son independientes. Con los extraños tienden a ser reservados y no hacen amigos con facilidad, pero tampoco tienden a ser agresivos con la gente. Con perros y otros animales, sin embargo, la cosa es diferente. Los Scottish terrier suelen ser agresivos con otros perros del mismo sexo y tienden a perseguir y matar animales pequeños. La socialización de estos perros tiene que realizarse desde que son muy pequeños para que puedan convivir bien con personas, perros y otros animales.

Por otra parte, estos perros son muy inteligentes y aprenden con facilidad. Responden muy bien al adiestramiento canino cuando se emplean métodos positivos como el adiestramiento con clicker. Sin embargo, también son muy sensibles y les afectan mucho los castigos y los gritos.

Entre los problemas de comportamiento más comunes en esta raza se encuentran los ladridos excesivos y el cavar en el jardín, además de la agresión hacia otros animales. Estos problemas, sin embargo, pueden ser solucionados brindándoles a los perros la oportunidad de realizar esas conductas (excepto la agresión) en situaciones controladas y mediante un adiestramiento sólido y consistente.

El Scottish terrier tiene el carácter ideal para ser mascota de gente que no molesta constantemente al perro, pero que disfruta de actividades físicas al aire libre.

Peso y altura

De acuerdo con el estándar de la raza, la altura a la cruz del Scottie se encuentra entre 25,4 y 28 centímetros, mientras que su peso ideal está entre 8,6 y 10,4 kilogramos.

Salud y cuidados

Lastimosamente ésta es una de las razas de perros más propensa a los diferentes tipos de cáncer. Tiene predisposición a desarrollar cáncer de vejiga, intestinal, de estómago, de piel y de mama. Además, es una raza propensa a la enfermedad de von Willebrand, alergias de piel y problemas en la articulación de la mandíbula. Con menos frecuencia también se han reportado luxaciones patelares y problemas de columna.

El cuidado del pelo demanda más tiempo que en otras razas, ya que el Scottie debe ser peinado por lo menos tres o cuatro veces por semana para evitar que se le enrede el pelo. Además, hay que cortarle el pelo unas tres veces por año y limpiar su barba cada día. Los perros de exposición necesitan cuidados más intensivos que deben ser proporcionados por un profesional. El baño es recomendado solamente cuando el perro está sucio, y no debe ser muy frecuente.

Puesto que son perros muy activos y curiosos, los Scottish terrier demandan mucho ejercicio físico y mental. Afortunadamente, gran parte de ese ejercicio lo pueden hacer dentro de la casa, ya que son perros pequeños. Uno o más paseos diarios, sumados a algunos juegos con la pelota o de tira y afloja, suelen ser suficientes para canalizar la energía de estos perros. Si tienen la oportunidad de cavar lo van a hacer, así que eso también puede convertirse en una actividad para liberar energía si es que se entrena al perro para realizarla solamente en un lugar y bajo orden.

Por otra parte, los Scotties son muy independientes debido a su pasado como perros de caza. Por eso no necesitan tanta compañía como otros perros, pero no es buena idea dejarlos solos por períodos prolongados. Necesitan tiempo de compañía de calidad, sin ser molestados, pero sin ser abandonados a vivir toda su vida aislados en un jardín.

Pueden vivir bien en un departamento siempre que se les brinde el ejercicio físico y mental suficiente.

Historia del Scottish terrier

Antiguamente todos los terrier de Escocia se dividían solamente en dos grupos, terrier de patas cortas y terrier de patas largas, por lo que todas las razas pequeñas se cruzaban entre sí. Esto es causa de gran confusión cuando se buscan los orígenes del Scottish terrier, y lo único que se sabe con certeza es que era empleado como perro cazador de alimañas en las tierras altas de Escocia. Además, fue fuertemente seleccionado para actuar por su cuenta, sin la ayuda de los granjeros, razón por la cual es ahora un perro tan independiente.

A fines del siglo XIX, sin embargo, se había hecho la distinción entre los diferentes perros terrier escoceses de patas cortas y su historia se conoce con más precisión. El Scottish terrier era muy popular en el área de Aberdeen y por un tiempo se conoció como Aberdeen terrier. En 1880 se redactó el primer estándar de la raza y el Scottie empezó a ganar popularidad en las pistas de exposición.

Entre la primera y la segunda guerra mundial, esta raza ganó mucha popularidad, como perro de exposición y como mascota. Sin embargo, su popularidad bajó un poco en los años siguientes. Aunque hoy en día no goza de la popularidad que tuvo en su momento de gloria, el Scottish terrier sigue siendo un perro muy apreciado como mascota y un importante competidor en las exposiciones caninas.

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