Los marcadores de ausencia de recompensa (MAR) en el adiestramiento de perros
Los marcadores de ausencia de recompensas (MAR) se enseñan mediante lo que se conoce como castigo negativo. El castigo negativo consiste en retirar algo que tu perro quiere o terminar una situación agradable para él. Un castigo negativo que los dueños aplican involuntariamente con mucha frecuencia consiste en llamar a sus perros para terminar el paseo. Como los perros asocian el llamado con la finalización del paseo, dejan de acudir.
Acerca del llamado en el adiestramiento del perro
Para evitar que tu llamado se convierta en un castigo negativo condicionado, simplemente llama a tu perro varias veces durante el paseo y acarícialo o juega con él cuando acuda. Luego, déjalo volver a jugar con los otros perros o a correr libre.
Los castigos negativos más frecuentes en el adiestramiento de perros son: retirar de la vista una recompensa de comida o comérsela uno mismo sin dársela al perro, ignorar al perro o darle "tiempo muerto" (dejarlo aislado por unos cuantos minutos).
Las cosas claras
El castigo negativo no se refiere a hacer algo malo para tu perro, sino a retirarle algo placentero. En este caso, "negativo" hace referencia al hecho de retirar algo... estos científicos siempre andan complicando las cosas con sus términos rebuscados.
Un ejemplo clásico de castigo negativo en la vida cotidiana es prohibirle a los niños ver la televisión cuando se portan mal. Por supuesto, sólo será castigo negativo si se corta la televisión cuando ellos se están portando mal.
La forma más simple para enseñar un MAR consiste en mostrarle una recompensa a tu perro (un juguete o algo de comida) y cuando él se acerque, le dices "Ah-Ah" o "No" y retiras la recompensa. El tono que uses tiene que ser neutro y calmado. Luego, cuando tu perro deja de buscar la recompensa (por ejemplo, cuando mira hacia otro lado) haces click y le das otra recompensa que tenías oculta. Esta otra recompensa tiene que ser mejor que la primera.
La diferencia de los MAR con los castigos verbales radica en que los primeros le dan una alternativa al perro de realizar otro comportamiento que sí puede ser recompensado. Sin embargo, es muy fácil caer en el error de usar los MAR con mucha frecuencia durante el adiestramiento. Si ocurre esto, el MAR generará un estado de estrés y ansiedad iguales a los que genera el castigo verbal.
Es por eso que muchos adiestradores que usan clicker y otras técnicas positivas evitan usar los MAR en la medida de lo posible. En cambio, entrenan conductas que son incompatibles con las conductas inapropiadas.
Las desventajas de los MAR en el adiestramiento de perros
Las desventajas de los MAR son prácticamente las mismas que las de los castigos verbales: generan ansiedad en el perro, pierden su efecto si no se los practica y pueden llegar a generar frustración y resentimiento cuando son mal utilizados. Además, complican innecesariamente el adiestramiento.
A pesar de estas desventajas, los MAR son muy utilizados para enseñarle a los perros que no deben comer cosas del suelo. Esto se debe a que los MAR proporcionan una forma sencilla de enseñar esto sin recurrir a los castigos positivos.
Tienes que ser cauteloso si estas siguiendo un programa de adiestramiento positivo (con clicker o sin él) y decides usar los MAR. Lo primero que tienes que considerar es que los MAR no sirven para enseñar ejercicios. Mucha gente cae en el error de utilizar los MAR cuando su perro se equivoca durante el aprendizaje de los ejercicios de obediencia. Simplemente intentan "corregir" cada error del perro. Esto da pésimos resultados e inhibe la capacidad de aprendizaje.
Lo correcto, si vas a usar los MAR, es usarlos sólo cuando es realmente necesario y nunca durante la etapa de aprendizaje.
Si estás entrenando un perro mascota no será necesario que utilices los MAR (excepto para la orden "suelta") ni los castigos verbales. Aunque parecen ser necesarios, puedes conseguir mejores resultados entrenando conductas incompatibles y perfeccionando los ejercicios de obediencia. De esta manera podrás contar con un conjunto de órdenes que te permitan controlar a tu perro en cualquier circunstancia, sin necesidad de órdenes "negativas".