El perro, el mejor amigo... ¿del hombre?
Que el perro es el mejor amigo del hombre es bien sabido, pero ¿puede ser también el mejor amigo de otros animales?
Desde que existen, los perros nos han ayudado a desarrollar la sociedad actual. Han sido guardianes de nuestras casas, protectores de nuestros rebaños, auxiliares en incontables tareas y compañeros inigualables.
Al cumplir esas funciones, sin embargo, muchas también son los mejores amigos de otros seres. A veces son los mejores amigos de las ovejas que protegen, a veces son los mejores amigos de las otras mascotas con las que conviven, a veces cuidan de otros animales al ahuyentarlos (como los kangales que ayudan a la conservación de los chitas), etc.
Hay incluso algunos casos muy llamativos en los que el perro se convierte en el mejor amigo en una relación tan extraña que no puede más que asombrarnos. Como para muestra basta un botón, a continuación tienes dos de esos ejemplos, en los que el perro muestra su lado más noble y su inquebrantable amistad.
El perro salchicha que protege al rey león
Bonedigger es un león que nació con una enfermedad metabólica que lo dejó parcialmente incapacitado. Cuando todavía era un cachorro conoció a Milo en el Parque Zoológico de Animales Exóticos Garold Wayne. Milo es un dachshund o perro salchicha, que en ese entonces tenía dos años de edad.
Desde ese día, el león y el perro salchicha se convirtieron en compañeros inseparables y, contrario a lo que cualquiera pudiera pensar, es el pequeño quien protege al grandulón. Además de Milo, otros dos perros salchicha, Angel y Bullet, se hicieron amigos del león.
Han pasado ya cinco años desde que el rey de la selva se hizo amigo de estos pequeños perros y su amistad sigue creciendo.
Un gran gato y su pequeño amigo Jack
Bullet es un Jack Russell terrier y Jag es un jaguar. Ambos se conocieron cuando Jag fue trasladado al hotel y parque de depredadores Akwaaba, todavía siendo cachorro. Desde entonces, el perro y el jaguar se convirtieron en compañeros de juegos, de sueño e incluso de mesa, ya que comen juntos.
Esta relación no podía durar, ya que es sabido que los instintos depredadores de los grandes felinos se disparan cuando éstos alcanzan la madurez. Sin embargo, cuando separaron a Bullet de Jag, ambos estuvieron llorando durante mucho tiempo, por lo que decidieron volverlos a juntar.
Es cierto que un gran felino, como un jaguar, un tigre o un león, no es la mejor compañía de un perro y que tarde o temprano tendrán que separar a los pequeños perros de sus grandes amigos felinos para evitar una tragedia. Sin embargo, también es cierto que estas historias (y tantas más que no se conocen) muestran la plasticidad y sociabilidad de los mejores amigos del hombre, y de muchos otros animales: los perros.