Kangal

kangal

Raza: Kangal

Otros nombres: Kangal coban köpegi

Clasificación FCI: -

Origen: Anatolia (Turquía)

Función zootécnica: Guardián y protector de rebaños

Altura a la cruz (machos): 76 - 81,5 cm.

Altura a la cruz (hembras): 71 - 78,5 cm.

Peso ideal (machos): 50 - 63 kg.

Peso ideal (hembras): 41 - 59 kg.

Foto de Cobra-BlackMamba bajo licencia CC-BY-SA-3.0, vía Wikimedia Commons.

El kangal es el perro nacional de Turquía. Su nombre viene del distrito de Kangal en la provincia de Sivas, donde se habría originado la raza.

Este perro no es un guía de rebaños, sino un guardián y protector de las ovejas. Su tamaño, valor y determinación hacen que se lance a defender su rebaño contra cualquier depredador o ladrón.

Para la Federación Cinológica Internacional y para el Kennel Club Americano, no existe una raza denominada kangal. Este nombre es considerado solamente como un término coloquial para el pastor de Anatolia.

Sin embargo, el kangal es reconocido como una raza diferente por otras sociedades caninas de menor peso como el United Kennel Club. A partir de 2013, también será reconocido por el Kennel Club Británico, organización muy importante a nivel mundial.

En Turquía la cosa es diferente y la mayoría de los cinólogos de ese país no aceptan al pastor de Anatolia, al que consideran un grupo de razas y perros mestizos, pero sí aceptan como raza pura al kangal.

Apariencia

El kangal es un perro macizo, musculoso y de estructura ósea fuerte. Es algo más largo que alto y tiene apariencia parecida a los mastines, aunque no es uno. Tiene la cabeza larga y ancha, con mandíbulas poderosas. Sus ojos son pequeños, bien separados entre sí y de color dorado a marrón oscuro. Sus orejas cuelgan a los lados de la cabeza, son triangulares, medianas y con el extremo redondeado.

La cola del kangal es larga y el perro suele llevarla enroscada sobre la espalda cuando está activo.

El pelaje es una de las principales diferencias que se mencionan entre esta raza y el pastor de Anatolia. En el kangal debe ser corto y denso, con un subpelo muy tupido. El color es otra de las diferencias que se aprecian fácilmente. En el kangal, solamente se aceptan perros de color sólido que va de pardo a gris acero. Además, el perro debe obligatoriamente tener la máscara negra. Se permite una pequeña marca blanca en el pecho.

Temperamento y carácter

El temperamento del kangal es serio y reservado. Es un típico perro guardián. Puede ser agresivo con personas desconocidas y generalmente es agresivo con otros perros, especialmente del mismo sexo. Por eso, su socialización desde temprana edad es muy importante.

Sin embargo, este perro tiende a ser muy amigable, tolerante y protector de los suyos. Tolera muy bien las travesuras de los niños de su familia (pero siempre hay que vigilar las interacciones entre perros y niños) y puede llevarse de maravillas con mascotas de otras especies, siempre y cuando haya crecido con ellas.

El temperamento desconfiado, agresivo y protector del kangal puede ser una desventaja para un perro mascota, pero es una ventaja evidente cuando se necesita un perro guardián y protector de rebaños. Esto ha permitido que organizaciones como el Fondo para la Conservación del Chita (enlace en inglés) use pastores de Anatolia y kangales en sus esfuerzos para conservar la vida silvestre. Al incorporar estos perros en los rebaños de ovejas de Namibia, los granjeros dejaron de matar chitas, ya que los perros se encargaban de ahuyentarlos, protegiendo así a las ovejas y a los felinos.

Los problemas de comportamiento más comunes en esta raza son los ladridos excesivos y la destrucción de cosas.

Salud y cuidados

La raza es muy resistente y no se conocen enfermedades preponderantes en ella. Sin embargo, por su gran talla, hay que evitar actividades que puedan favorecer la displasia de cadera y el sobrepeso.

El cuidado del pelo del kangal no demanda mucho esfuerzo. Dos cepillados por semana son más que suficientes en épocas normales. Durante la época de muda puede ser necesario cepillar al perro a diario, pero esto tiene más que ver con el cuidado de los muebles que con el cuidado del pelo.

Estos perros, lógicamente, no son aptos para vivir en departamentos. Necesitan un jardín grande para poder caminar y correr cuando les plazca. Mejor aún si es en una zona rural. La valla debe ser suficientemente alta y bien construida, ya que los kangales pueden superar muchos obstáculos con facilidad y uno de estos perros sueltos por el barrio puede causar mucho temor.

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