Seis niveles de mordidas de perros

adiestramiento canino

El veterinario, conductista y entrenador Ian Dunbar desarrolló un sistema para clasificar las mordidas de perros a humanos. Aunque no es un sistema infalible, es útil para tener una idea general de la gravedad del caso y de qué tan peligroso puede ser un perro que ha mordido a una persona.

Este sistema de clasificación considera los siguientes seis niveles de mordidas de perros.

1. Mordidas de primer nivel: despliegue agresivo sin contacto con la piel

Las mordidas de primer nivel no tocan la piel de la persona agredida y no causan daño físico. Generalmente son despliegues agresivos que pueden incluir gruñidos y mordidas al aire. Con más frecuencia, comprenden conductas agresivas con la boca abierta, mostrando los dientes y con gruñidos, pero que no llegan a tocar a la persona.

Las mordidas al pantalón u otras prendas de vestir, sin daño a la piel, también se incluyen en esta categoría.

Los perros cuyas mordidas caen dentro de esta categoría son perros confiables, con una fuerte inhibición de la mordida y que no intentan causar daño sino dar una señal. Es fácil eliminar estas mordidas si se identifican las causas de estrés que produce la agresión del perro.

Sin embargo, si no se toma en serio este problema, las mordidas pueden escalar a las siguientes categorías.

2. Mordidas de segundo nivel: los dientes del perro tocan la piel humana, pero no causan perforaciones

En este tipo de mordida la víctima puede presentar marcas de los dientes, pero no se presentan heridas causadas por perforación. Prácticamente todas las personas que trabajan directamente con perros (entrenadores, veterinarios, asistentes de veterinaria, peluqueros, etc.) han sufrido alguna vez este tipo de mordidas.

Aunque el perro inhibe su mordida, pueden presentarse raspaduras y marcas en la piel de la persona mordida. También pueden presentarse heridas superficiales causadas por el movimiento de los dientes en relación a la piel, pero no por perforación.

En estos casos, el perro está enviando una señal muy seria de que está siendo sometido a algún tipo de estrés con el que no puede lidiar. No tiene la intención de causar daño y no es un perro peligroso (al contrario, inhibe bien su mordida), pero la agresión debe tomarse muy seriamente.

Es fácil solucionar estos casos de agresión cuando se identifican las causas de estrés que genera la agresión del perro. Sin embargo, si no se soluciona el problema, éste puede pasar a las siguientes categorías, convirtiéndose en un asunto riesgoso.

3. Mordidas de tercer nivel: una sola mordida con heridas poco profundas

La mordida es única y sus consecuencias son de una a cuatro perforaciones superficiales, que no superan la profundidad del canino. También se pueden presentar heridas en una sola dirección debido a que tanto la persona como el perro pueden intentar alejarse de la situación cuando ocurre la mordida.

Este tipo de mordidas es muy variable, pudiendo tener muchas causas diferentes. Puede ocurrir porque el perro tiene miedo, porque el juego violento escala hasta la agresión, porque se dispara la conducta predatoria del perro o por muchas otras causas más.

La severidad de estas mordidas también es variable dependiendo de la situación y de la persona atacada.

Más allá de las causas y de la situación, el perro que ejecuta una mordida de tercer nivel es un perro peligroso que debe ser tratado por veterinarios, adiestradores y/o conductistas. Puesto que las mordidas pueden tener diferentes causas, el tratamiento que se realice dependerá de la causa particular. Si la causa es clínica, el profesional requerido debe ser el veterinario especialista en comportamiento canino. Si la causa tiene que ver con problemas de conducta, se debe buscar un especialista en agresión canina, ya sea adiestrador o un conductista.

Los perros cuyas mordidas caen en esta categoría tienen una mala inhibición de la mordida, una pobre socialización o algún otro problema serio. El problema puede ser solucionado, pero debe ser tratado por personas experimentadas en agresión canina.

El adiestramiento canino puede ser favorable o desfavorable en estos casos. Los métodos de adiestramiento en los que predomina la teoría de la dominancia suelen tener consecuencias adversas en el largo plazo (suelen desarrollar más la agresión), aún cuando aparentemente sean efectivos en el corto plazo.

Estoy seguro que todos o casi todos quienes hemos adiestrado con técnicas tradicionales en el pasado, y quienes lo siguen haciendo actualmente, hemos sufrido alguna vez este tipo de mordidas por el carácter confrontacional de los métodos.

4. Mordidas de cuarto nivel: una sola mordida con heridas poco profundas

Cuando el perro muerde una sola vez pero las heridas son profundas, estamos hablando de una mordida de cuarto nivel. La mordida puede causar de una a cuatro perforaciones más profundas que la longitud del canino, o heridas en dos o más direcciones, resultantes del movimiento de cabeza del perro mientras muerde.

En algunos casos, estas mordidas pueden ser causadas por instintos depredadores, ya que el perro muerde con firmeza y puede sacudir su cabeza para causar más daño. En esos casos, son mordidas de perros confiados y muy peligrosos.

También pueden ser causadas por miedo, en perros que tratan de defenderse de una amenaza que perciben como muy seria, y luego del primer ataque se alejan.

Los perros que han realizado estas mordidas alguna vez, son perros peligrosos que deben ser tratados por profesionales competentes. Al igual que los perros con mordidas de tercer nivel, los que hacen mordidas de cuarto nivel pueden ser tratados a través de procedimientos clínicos o conductuales, según corresponda.

En algunos deportes caninos como el schutzhund o el mondioring, se buscan mordidas similares a las de cuarto nivel, pero dirigidas hacia una manga o un traje de protección. Los perros que participan en esos deportes y que han sido correctamente entrenados no son peligrosos y sí presentan inhibición de mordida. Estos perros saben que están autorizados a morder una manga o un traje de protección, que es donde liberan toda la potencia de su mordida, y no atacan a las regiones desprotegidas del cuerpo de los figurantes.

Sin embargo, también existen perros mal entrenados para ataque, que no sueltan la manga a la orden ni tienen control alguno cuando se estimulan sus instintos depredadores. Esos perros sí son peligrosos y no debiera permitirse ese tipo de adiestramiento equivocado.

5. Mordidas de quinto nivel: múltiples mordidas con heridas profundas

Las mordidas de quinto nivel (que no son mordidas de quinta) causan heridas profundas, igual que las del nivel anterior, pero se presentan múltiples veces. Puede ser que el perro realice múltiples mordidas en un solo ataque, o que ataque varias veces en diferentes situaciones.

Los perros que realizan mordidas de quinto nivel son perros muy peligrosos. Su rehabilitación es posible, pero el esfuerzo que requiere y el riesgo que implica pueden no ser justificados. En caso de realizarse, la rehabilitación de estos perros debe ir acompañada de una profunda capacitación de sus propietarios.

En la mayoría de los casos, sin embargo, los perros con mordida de quinto nivel son sometidos a la eutanasia.

Por supuesto, existen circunstancias mitigantes para las mordidas de este tipo. Un perro que es maltratado y muerde para defenderse no debiera considerarse peligroso, de la misma forma que un perro que muerde para defender a su propietaria/o de un ataque.

6. Mordidas de sexto nivel: muerte de la víctima y/o carne consumida

Este es el nivel más severo de mordida y es muy infrecuente. Comprende la muerte de la víctima o que el perro consuma carne arrancada de ésta. El consumo de carne humana de un cadáver no entra dentro de esta categoría.

Un perro (o un grupo de perros) que causa la muerte de una persona debe ser sometido a la eutanasia. Punto.

En este tema no hay causas mitigantes porque el perro es altamente peligroso. Incluso si existen mitigantes desde el punto de vista legal (por ejemplo, los perros mataron al ladrón que había entrado a la casa), los perros que llegan a este nivel pueden ser altamente peligrosos para propios y extraños. No se justifica el riesgo de otra muerte humana.

Por su parte, el perro que arranca un pedazo de carne humana (de una persona viva) y se lo come, es un depredador peligroso. Aún si la persona logra salir con vida, el perro debe ser eliminado por constituir un riesgo para la sociedad.

Utilidad de la clasificación

Esta clasificación, como todas las que tienen que ver con comportamiento animal, es una guía general que debe ser considerada en función de las circunstancias y de la experiencia de quien trate casos de agresión canina. No es una receta absoluta para todos los perros que alguna vez mordieron.

Las mordidas de los dos primeros niveles tienen fácil solución y deben ser tratados por profesionales competentes y mediante el manejo temporal o permanente del ambiente. Las mordidas de los niveles tres y cuatro también tienen solución, aunque en esos casos la solución no es fácil y se deben tomar mayores precauciones. Finalmente, las mordidas del quinto y sexto nivel son muy serias y debe considerarse la posibilidad de la eutanasia por el riesgo que pueden tener (en las del quinto nivel, dependerá mucho de las circunstancias).

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