8 consejos para evitar las mordidas de perros

miscelánea canina

Las mordidas de perros son un problema muy serio, especialmente cuando las víctimas son niños. Las mordidas más severas pueden causar heridas y lesiones muy graves e incluso poner en riesgo la vida de las personas.

Por eso, y aunque el tema es mucho más complejo que lo que se puede abordar en un artículo, a continuación tienes 8 consejos que te pueden ayudar a evitar las mordidas de perros:

Consejos generales (importantes para enseñarles a los niños)

  1. A los perros no les gustan los besos y abrazos. Los abrazos y besos son señales de amor y cariño entre personas, pero resultan invasivos y agresivos para la mayoría de los perros. Los abrazos y los besos en la cara del perro están entre las causas principales de mordidas. Una mejor manera de mostrarle cariño al perro es rascarle el pecho o los lados del cuello.
  2. Conviértete en una estatua si un perro extraño se aproxima. Cuando un perro desconocido se te acerque, quédate inmóvil, con los brazos pegados al cuerpo y evita mirarlo a los ojos. Para la mayoría de los perros esto indica que no eres una amenaza y, al contrario, te conviertes en algo aburrido. Por eso terminan ignorándote.
  3. Nunca molestes o maltrates a un perro. Molestar o maltratar al perro hará que reaccione mordiendo para defenderse. Tampoco hay que interrumpir a los perros cuando están durmiendo, alimentándose o protegiendo algún objeto (juguetes, su hueso, etc.).

Consejos para propietarios de perros (importantes para evitar que tu perro muerda a alguien)

  1. Socializa a tu perro. Es muy importante que socialices a tu perro desde que es un cachorro para que sepa comportarse correctamente cuando está con personas extrañas, con niños, con otros perros e incluso con otras mascotas.
  2. Entrena a tu perro. El adiestramiento canino es tan importante como las vacunas para quien tiene un perro. Un perro bien entrenado es un perro con autocontrol y que puede ser controlado con facilidad si las circunstancias lo ameritan. Lleva a tu perro a clases de obediencia que utilicen métodos positivos como el adiestramiento con clicker. Evita las clases y los adiestradores que usan collares de ahorque o de púas, que someten al perro por la fuerza y que se basan en castigos y malos tratos, porque todo eso puede conducir a la agresión en el largo plazo.
  3. Supervisa a tu perro. Por muy bien socializado y entrenado que esté tu perro, supervisa todas sus interacciones con niños (de la familia o desconocidos) y con adultos desconocidos. Si los niños (tuyos o visitantes) molestan al perro, sepáralos hasta que los niños se tranquilicen y comprendan que no deben maltratar al animal.
  4. Esteriliza a tu mascota. Los perros castrados y las hembras esterilizadas suelen ser más fáciles de manejar y muestran menores niveles de agresión en determinadas circunstancias. Además, con esto también ayudas a reducir la sobrepoblación de perros abandonados.
  5. Ejercita a tu cachorro. Los perros necesitan hacer ejercicio para sentirse bien física y emocionalmente. Los perros que hacen suficiente ejercicio cada día son más calmados y menos agresivos que los que no liberan sus energías. Aprovecha este tiempo de ejercicio (mediante juegos, paseos, deportes caninos, etc.) para aprender a reconocer cuáles son las situaciones que estresan a tu perro y cómo reacciona ante las mismas, para así evitarlas o controlarlas en el futuro.

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