Hipotiroidismo en perros

salud y cuidados del perro

El hipotiroidismo es un síndrome provocado por el funcionamiento inadecuado de la tiroides y la consecuente disminución en la producción y liberación de hormonas tiroideas.

Esta enfermedad es el desequilibrio hormonal más común en los perros.

Síntomas

Los síntomas del hipotiroidismo en perros son variados e inespecíficos, ya que la enfermedad afecta a todos los órganos. La reducción del metabolismo celular tiene impacto sobre el estado anímico del perro, así como en diferentes sistemas del cuerpo.

Además del estado general del perro, los síntomas más comunes de esta enfermedad se manifiestan a nivel neuromuscular, dermatológico, cardiovascular, reproductivo y ocular. Los siguientes son síntomas comunes del hipotiroidismo en perros, pero ten en cuenta que la enfermedad puede causar otros síntomas.

- Síntomas generales

  • Aletargamiento.
  • Intolerancia al ejercicio.
  • Aumento de peso sin haber aumentado la cantidad de alimento ingerido.
  • Colesterol elevado.

- Síntomas neuromusculares

  • Parálisis facial y/o inclinación de la cabeza.
  • Debilidad general.
  • Trastornos del equilibrio.
  • Descoordinación (ataxia).
  • Debilidad en las patas de un mismo lado del cuerpo (hemiparesia).

- Síntomas dermatológicos

  • Seborrea seca o grasosa.
  • Pérdida de pelo (alopecia) simétrica. Generalmente se origina asimétricamente y localizada sobre el dorso y la cola, pero a medida que la enfermedad progresa, adopta un patrón simétrico bilateral. En algunos perros puede presentarse alopecia sólo en las patas.
  • Piel engrosada y esponjosa (mixedema) que forma pliegues, especialmente en la cabeza.
  • Pelo opaco, seco, áspero y quebradizo.
  • Pústulas en la piel (pioderma) como consecuencia secundaria.

- Síntomas cardiovasculares

  • Ritmo cardíaco lento (bradicardia).
  • Ritmo cardíaco irregular (arritmia).
  • Anemia.

- Síntomas reproductivos

  • Infertilidad.
  • Aborto.
  • Atrofia testicular.

- Síntomas oculares

  • Opacidades en el ojo (lipidosis corneal).

Causas y factores de riesgo

El hipotiroidismo canino es casi siempre de carácter primario. En este caso, es causado por tiroiditis linfocitaria o atrofia idiopática de tiroides.

La tiroiditis linfocitaria ocurre cuando el propio sistema inmunológico del perro ataca la glándula tiroides, dañándola o destruyéndola. En cambio, la atrofia idiopática de tiroides es un problema degenerativo en el que el tejido de la glándula es reemplazado gradualmente por tejido adiposo.

En los pocos casos en que el hipotiroidismo canino es de carácter secundario, sus causas son traumatismos o tumores en la hipófisis, uso prolongado de glucocorticoides y deficiencia de yodo en la dieta.

Aunque perros de cualquier edad pueden sufrir hipotiroidismo, la enfermedad es más común en perros que tienen entre uno y ocho años. La raza tampoco es un factor limitante, ya que perros de todas las razas pueden padecer la enfermedad, pero la misma es más frecuente en: golden retriever, labrador retriever, boxer, perro salchicha, gran danés, setter irlandés y schnauzer.

Diagnóstico

Con base en la sintomatología, el veterinario pedirá un análisis de hormonas tiroideas si sospecha que el perro padece hipotiroidismo. El objetivo de estos exámenes es detectar la concentración en sangre de la hormona tiroxina, también conocida como T4 libre. La prueba más usada para esto se llama diálisis en equilibrio.

Si los resultados indican valores normales de hormona T4 se descarta la posibilidad de hipotiroidismo. Sin embargo, una baja concentración de T4 no significa que el perro necesariamente padezca la enfermedad. Para confirmar que se trata de hipotiroidismo es necesario hacer un segundo examen llamado prueba de estimulación provocada con TSH.

Si los resultados de ese segundo examen muestran bajos valores de la hormona T4, entonces se considera que el perro tiene hipotiroidismo.

Tratamiento

El tratamiento para esta enfermedad es bastante sencillo y consiste en administrarle al perro diariamente levotiroxina sódica, que es una forma sintética de la hormona T4. Como la levotiroxina viene en tabletas, es muy fácil de administrar con la comida. La dosis diaria la debe indicar el veterinario.

Al cabo de una semana suele verse una mejoría en el estado de ánimo y el nivel de actividad del perro. Los problemas dermatológicos suelen presentar mejorías al cabo de un mes a un mes y medio. Las demás complicaciones pueden tomar más tiempo en mostrar mejoras.

Periódicamente se deben hacer chequeos veterinarios a los perros con hipotiroidismo para ajustar la dosis a los requerimientos del animal. Estos chequeos son más frecuentes al principio y se hacen menos necesarios a medida que la concentración hormonal se estabiliza.

El tratamiento es de por vida, pero es fácil de seguir y la calidad de vida de los perros tratados mejora notablemente. Aunque el hipotiroidismo causa daños a muchos órganos y sistemas, el pronóstico del tratamiento es muy bueno a excelente.

Prevención

No existe forma de prevenir esta enfermedad, pero el diagnóstico acertado y el tratamiento adecuado permiten que los perros y sus humanos lleven una vida normal.

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