Evita que tu perro ladre constantemente
Mantener silencio es una de las conductas caninas más apreciadas por la mayoría de los humanos. Por eso vale la pena que le enseñes a tu perro a mantener silencio la mayor parte del tiempo. Tus familiares y vecinos lo agradecerán... o por lo menos no te detestarán por no educar a tu perro.
En este artículo aprenderás a prevenir o evitar que tu perro ladre constantemente o que lo haga en situaciones inapropiadas. Si tu perro ya adquirió el hábito de ladrar, te resultará de mayor utilidad el artículo sobre cómo eliminar los ladridos excesivos, pero igual te recomiendo leer primero este artículo para que comprendas la importancia del manejo ambiental para prevenir los ladridos.
Las dos estrategias más efectivas para evitar que los perros ladren con frecuencia son el manejo ambiental (enriquecimiento ambiental para el perro) y el adiestramiento de conductas incompatibles. Las dos estrategias son complementarias y conducen a que el perro se concentre en actividades diferentes a ladrar. En la aplicación de estas estrategias se busca que el perro se sienta seguro en su ambiente y se distraiga con juguetes interactivos o cosas similares.
Las cosas que debes hacer para asegurarte que tu perro no se convierta en un ladrador empedernido son:
Enséñale a tu perro a disfrutar de su jaula de viajes. Es bueno que tu perro se sienta cómodo y seguro en su jaula de viajes. Al aprender a sentirse tranquilo en ella, también aprende a sentirse cómodo, seguro y tranquilo cuando está solo.
Si bien esto no es suficiente para asegurar que tu perro no vaya a convertirse en un ladrador empedernido, ayuda mucho a fortalecer su autoconfianza, lo que a su vez reduce las probabilidades de ladridos por estrés, ansiedad y frustración.
Por tanto, acostumbra a tu perro a usar la jaula de viajes.
Dale juguetes interactivos y enséñale a usarlos. Esto cumple una doble función. Por un lado mantiene entretenido a tu perro cuando está solo. Por otro lado, lo entrena pasivamente para realizar una actividad diferente al ladrido cuando está solo. Así que en lugar de aburrirse, tiene otras alternativas para pasar el rato cuando tiene que quedarse solo en casa.
Esto no sólo reduce la probabilidad de ladridos molestos, sino que también ayuda a prevenir problemas por perros destructores. Es una manera de enriquecer el ambiente de tu perro cuando se queda solo, que además ayuda a entrenarlo para conductas que son incompatibles con ladridos y otras conductas inapropiadas.
La manera para enseñarle a tu perro a jugar con juguetes interactivos es la misma que se utiliza para tratar con perros destructores y está explicada en detalle en el tema sobre perros que mastican los muebles, las plantas y otras cosas. Por supuesto, antes de empezar el enriquecimiento ambiental y el adiestramiento pasivo, debes elegir cuidadosamente los juguetes para tu perro.
Bríndale a tu perro suficiente compañía y ejercicio. Los perros son animales sociables y, al igual que todos los animales, necesitan ejercicio físico y mental. La compañía y el ejercicio no solucionan los problemas de ladridos, pero ayudan a prevenirlos.
La razón por la que la compañía y el ejercicio ayudan a evitar que un perro se convierta en ladrador, es porque ayudan al perro a sentirse seguro y reducen el estrés potencial, además de reducir el aburrimiento. Los perros inseguros tienden a ser más ladradores que los perros que se sienten seguros.
Asegúrate de brindarle a tu perro suficiente compañía de acuerdo con las características psicológicas de su raza. Un perro labrador necesitará más compañía que un basenji.
De la misma forma, asegúrate de brindarle a tu perro el ejercicio físico necesario para su raza. Un perro pitbull o un dobermann necesitarán más ejercicio físico que un chihuahua, pero todas las razas de perros necesitan estimulación mental.
Para brindarle a tu perro la estimulación mental adecuada, entrénalo en obediencia canina, sácalo a pasear a diario y asegúrate de socializarlo. Los juguetes interactivos también proporcionan estimulación mental, pero no es suficiente.
Acostumbra a tu perro a diferentes estímulos ambientales. Esto es parte de la socialización del cachorro y del perro adulto, y ayuda a que el perro no se asuste ni se entusiasme demasiado con situaciones y objetos comunes en la vida cotidiana de las personas.
Puesto que los perros suelen ladrar a objetos que les causan miedo y también tienden a ladrar cuando están sobreestimulados, una correcta socialización reduce las probabilidades de que tu perro se convierta en ladrador.
Para acostumbrar a tu perro a diferentes estímulos ambientales, revisa el tema sobre la habituación del cachorro al ambiente. Aunque ese tema está escrito pensando en cachorros, también es aplicable a perros adultos normales. Sin embargo, si tu perro presenta problemas como agresividad o ansiedad por separación, será necesario que busques ayuda de un adiestrador profesional o un conductista canino que te pueda guiar en persona.