Perros de terapia

miscelánea canina

Los perros de terapia y los perros de visita son perros que acompañan temporalmente a personas que están atravesando por un proceso de rehabilitación (física o psicológica) o pasando un momento difícil.

Tanto los perros de terapia como los de visita brindan compañía y afecto a las personas, pero las características y los objetivos de estos dos tipos de perros son diferentes.

Los perros de terapia forman parte de un programa terapéutico a través del cual se busca la rehabilitación de una persona. Estos perros son utilizados como herramientas terapéuticas y son considerados por el mismo terapeuta dentro del plan de rehabilitación. Por eso, generalmente interactúan con una sola persona cada vez, y esa interacción es planificada y supervisada por un terapeuta certificado.

En cambio, los perros de visita son animales que visitan lugares en los que la gente necesita su afecto y compañía, tales como hospitales y residencias geriátricas. En esos lugares, pueden interactuar con varias personas y no necesitan apoyar un plan de rehabilitación. De hecho, muchas veces visitan a personas que no están en terapia, como cuando visitan residencias geriátricas. En ese caso en particular, los perros no participan en la rehabilitación de las personas (que no están rehabilitándose), sino que simplemente ayudan a mejorar su calidad de vida a través de la compañía y el afecto.

En general, los perros de terapia y los perros de visita tienen el mismo efecto sobre las personas a quienes ayudan , pero en el primer caso su función es estructurada y persigue un objetivo concreto.

Los perros de terapia no son perros de asistencia

Dado que los perros de terapia ayudan a gente que atraviesa momentos difíciles o a personas con necesidades especiales, muchas veces se los confunde con perros de asistencia o de servicio.

Los perros de asistencia cumplen funciones muy diferentes. Son perros que ayudan personas con necesidades especiales a realizar cosas que no podrían sin ayuda. Estos perros reciben un adiestramiento excepcional y cumplen funciones de lazarillo, apoyo a personas sordas, ayuda a parapléjicos, etc.

En muchos países, los perros de asistencia están amparados por la legislación para acompañar a sus propietarios a cualquier parte.

Los perros de terapia no reciben un adiestramiento tan exigente ni realizan actividades tan difíciles para un perro y tan necesarias para personas con necesidades especiales. Estos perros brindan su apoyo principalmente a través de su presencia y el afecto que entregan. No tienen reconocimientos especiales para ir a cualquier parte, ya que sus propietarios no los necesitan para desenvolverse normalmente.

Beneficios de la terapia con perros

La terapia asistida por animales presenta beneficios reales y que han sido documentados, pero no es un tipo de terapia alternativa que reemplaza a los procedimientos médicos o psicológicos. Es, como su nombre lo dice, terapia en la que participan animales... nada más y nada menos.

Los beneficios de las terapias con perros u otros animales dependen de la aplicación específica que se haga, pero en términos generales los perros de terapia pueden ayudar a:

  • Desarrollar la empatía. Los pacientes suelen tener mayor facilidad para desarrollar empatía hacia el perro que hacia el terapeuta. En el mediano plazo, esto ayuda a mejorar la capacidad de comunicación.
  • Mejorar la relación con el entorno. En casos en los que las personas tienen dificultades para relacionarse con su entorno, o rechazan cualquier relación con el entorno, los perros de terapia (e incluso los perros de visita) sirven como un puente inicial par mejorar o desarrollar esta relación. Esto suele ocurrir con personas muy introvertidas, personas con depresión e incluso, según se dice, con niños autistas.
  • Reducir la resistencia a la terapia. La presencia de los perros hace que la terapia se perciba como una actividad menos formal y más relajada. Esto ayuda a reducir la resistencia a la terapia que puede surgir cuando el ambiente es muy formal.
  • Desinhibir a las personas. La gente siente poca o ninguna presión social al interactuar con perros porque saben que los animales no emiten juicios de valor según la apariencia, color de piel, estado financiero, estado civil, etc. Por tanto, es frecuente que los pacientes se relajen y desinhiban al interactuar con los perros u otros animales presentes durante la terapia.
  • Romper la rutina. Esto ocurre más cuando se trata de perros de visita que de perros de terapia. Cuando la gente no tiene mucha variedad en su vida, como muchos residentes geriátricos, la presencia ocasional de un perro puede ayudar a romper la rutina y entretener.
  • Mejorar la socialización. Quienes nunca tuvieron un perro tal vez no entiendan esto, pero los perros definitivamente promueven la socialización entre personas. Es mucho más fácil que dos desconocidos empiecen a hablar si al menos uno de ellos tiene un perro, porque el perro se convierte automáticamente en tema de conversación.
  • Brindar contacto físico. El contacto físico es importante para el bienestar emocional de todos los animales, incluidos los humanos. Sin embargo, en muchas situaciones ese contacto es casi nulo. Bueno, los perros de terapia disfrutan mucho de las caricias y pueden brindar un poco de contacto físico a quienes lo necesitan.
  • Reducir la presión arterial y el estrés. Se ha comprobado que la presencia y el contacto con perros ayuda a reducir la presión arterial y el estrés. Por supuesto, existen otros métodos más efectivos para conseguir estos objetivos, pero no está de más que los perros de terapia ayuden con esto.
  • Ofrecen motivación. Uno de los peores efectos emocionales de períodos prolongados de inactividad o de encierro es la pérdida de motivación. Muchos pacientes, residentes geriátricos y presos pierden todo tipo de motivación porque no tienen mucho que hacer y lo poco que pueden hacer no parece suficientemente importante. Los perros de terapia y de visita pueden ayudar a asumir nuevas responsabilidades, romper la rutina y proporcionar diversión, con lo que ayudan a la gente a motivarse. Trabajadores de hospitales y de residencias geriátricas comentan que los perros de terapia y visita son un tema de conversación muy frecuente y que mucha gente que espera con ansias sus visitas.

Razas apropiadas para la terapia con perros

En principio, cualquier raza puede desempeñarse bien como perro de terapia, y depende más del carácter de cada individuo para que pueda ser un perro de terapia o de visita. Sin embargo, algunas razas de perros han sido seleccionadas en función de características conductuales que pueden dificultar mucho su desempeño en las terapias.

Por ejemplo, las razas muy activas y nerviosas pueden resultar problemáticas porque la gente a la que visitan no puede seguir el ritmo veloz y alocado de los perros. Es así que el border collie, el pastor belga malinois, el dobermann o los galgos no se ven con mucha frecuencia como perros de terapia. Sin embargo, algunos perros de caza, como el golden retriever y el perro labrador, pueden dar buenos resultados después de haber superado la adolescencia.

Por otra parte, algunas razas de perros de trabajo y algunos molosoides pueden causar miedo a las personas que debieran ayudar. Por ejemplo, el mastín napolitano, el rottweiler o el perro pitbull pueden asustar a la gente. Aún cuando existen perros de esas razas que cumplen funciones de perros de terapia, no son muy comunes porque la gente se asusta (no porque sean perros peligrosos, sino por su apariencia). En cualquier caso, si se van a usar perros de estas razas para terapia, es preferible si no han sido amputados (corte de cola y orejas) para que se vean menos intimidantes.

Y finalmente, algunos perros pueden ser muy amigables, estar muy bien entrenados y ser adorables, y aún así no ser aptos como perros de terapia o perros de visita. Los perros que babean mucho, como la mayoría de los boxer, o que pierden mucho pelo, como los husky siberianos, pueden causar alergias y por eso no ser aptos para visitar hospitales o residencias geriátricas.

Copyright (c) 2007-2012. Todos los derechos reservados.