¿Está condenado el pitbull?
Desde los años 1980 se viene considerando a los perros pitbull como animales peligrosos, e incluso muchos piensan que son más cercanos a animales salvajes que a perros domésticos. Esa fama, en verdad inmerecida, ha hecho que se promulguen muchas leyes prohibiendo esta raza, bajo la ingenua suposición que acabando con el pitbull se acaban los ataques de perros.
Aunque tales leyes han probado tener poco o ningún impacto sobre los ataques de perros, siguen promulgándose en diferentes lugares del planeta. En consecuencia, los perros pitbull tienen cada vez peor imagen ante la sociedad y son menos aceptados y más temidos.
De hecho, a raíz de las leyes que prohíben la tenencia de perros pitbull es que se han matado decenas de miles de perros en todo el mundo, simplemente porque tenían determinada apariencia. No sólo se han matado perros "tipo pitbull", sino también perros que no tenían parentesco con los pitbull. Uno de los casos más notorios fue el de Lennox, un cruce de labrador con bulldog americano que fue eliminado porque a los oficiales de control animal les parecía que se ajustaba a la descripción de un pitbull.
Estas leyes pueden ser tan severas que no importa que los perros aniquilados estén bien socializados y educados, y que nunca hayan causado daño alguno. Lo que importa para la ley es eliminar la población de pitbull... y de perros parecidos.
¿Está el pitbull condenado a la extinción? ¿Y los perros de apariencia similar?
La matanza indiscriminada de perros "tipo pitbull" que se ha hecho en ciertos lugares parece sugerir que la población de estos perros va a sufrir una disminución severa en pocos años. De hecho, aunque no se cuenten con datos fidedignos sobre la cantidad de perros eliminados, es lógico suponer que la cantidad de perros pitbull está disminuyendo en muchos lugares debido a las leyes que prohíben su tenencia.
Además, por las mismas leyes y la mala imagen que tienen estos perros, las protectoras de animales se ven obligadas a matar humanitariamente a cada perro que parezca un pitbull, ya que ninguno de esos perros puede ser adoptado.
Sin embargo, la historia de las razas peligrosas muestra un panorama algo diferente. Cada vez que una raza era estigmatizada como peligrosa por la opinión pública, su popularidad aumentaba. Así, los bloodhound fueron muy populares en el siglo XIX a pesar de ser considerados peligrosos, el dobermann tuvo su máximo de popularidad durante el siglo XX cuando era considerado poco menos que un perro asesino, y el pitbull es uno de los perros más populares de la actualidad. Parece ser que mucha gente se siente atraída hacia las razas de perros consideradas peligrosas.
Si bien las leyes que prohíben la tenencia de pitbull han eliminado estos perros de ciertos lugares, es poco probable que se logren aplicar eficazmente en todas partes, ya que no todos los países, ciudades y comunidades tienen las mismas capacidades para hacer cumplir sus leyes.
Por otro lado, los propietarios irresponsables y aquéllos que se dedican a actividades ilegales con sus perros (robos, peleas de perros, etc.) de todos modos actúan fuera de la ley, por lo que se presume que la proporción de perros pitbull ha aumentado en esos segmentos de la población.
De seguir empeñados en prohibir la raza en vez de abordar los problemas reales (ataques de perros, delincuencia con perros, peleas de perros, etc.) es posible que el pitbull se convierta en un perro marginado en todo el mundo, pero poco probable que eso signifique su extinción.
Por supuesto, esto no debiera ser un alivio para quienes valoran a estos perros, sino todo lo contrario. Es importante que los clubes, propietarios y organizaciones que defienden esta raza ayuden a buscar soluciones al problema de los ataques de perros. Promover el registro de los perros, así como su socialización y entrenamiento ayudarían a cambiar la imagen de estos perros, aún cuando no sea de un día para el otro.
Quizás los clubes de la raza incluso podrían ir más allá, exigiendo a todos los perros inscritos y sus propietarios superar algún tipo de prueba de socialización y adiestramiento canino diseñada para perros de compañía. Es cierto que el pitbull no fue creado como un perro de compañía, pero también es cierto que los tiempos cambian y que la mayoría de los perros pitbull que existen y han existido son perros de compañía y no perros de pelea.
¿Sería posible que el pitbull fuese el primer perro al que para obtener un título de estructura también se le exigiera superar pruebas como el Buen Ciudadano Canino del American Kennel Club o la Prueba de Perro Seguro de la American Dog Breeders Association?
Es imposible saber si el pitbull está condenado a la extinción, a ser un marginado de la sociedad o si en unos años otro perro ocupará su lugar como chivo expiatorio de los ataques caninos. Lo que sí podemos saber a ciencia cierta es que la participación de los clubes de esta raza es importante para definir el futuro de la misma, y para eso hay que aceptar que el pitbull de hoy debe ser considerado por la sociedad y por los aficionados a la raza como un compañero y no como un animal de pelea.