El golpe de calor en perros

golpe de calor

Fotografía de Stewart Black, bajo licencia CC BY 2.0.

El golpe de calor o choque térmico es un trastorno grave en el que el perro no es capaz de disipar calor con suficiente velocidad y su temperatura corporal aumenta hasta niveles peligrosos que pueden dañar múltiples órganos e incluso causar la muerte del perro.

Este trastorno no es lo mismo que la fiebre. En la fiebre, la temperatura aumenta como una respuesta del cuerpo ante lesiones e infecciones. En cambio, en el golpe de calor el aumento de temperatura se debe a que el perro no puede eliminar el calor que genera su propio cuerpo o que recibe del ambiente.

Dado que se trata de un trastorno grave, el golpe de calor debe ser tratado inmediatamente para evitar daños importantes y la muerte del perro. Lastimosamente, la mayoría de las veces no se reconocen los síntomas hasta que es demasiado tarde. Por eso es importante reconocer los síntomas del choque térmico, pero más importante aún es reconocer las causas y saber evitar este riesgo para la salud de nuestros perros.

Causas y factores de riesgo

Los perros son susceptibles a los golpes de calor porque no tienen un sistema muy eficiente para regular su temperatura. No pueden eliminar calor a través de la transpiración y su principal mecanismo de regulación de calor es el intercambio gaseoso a través de la respiración. Por eso jadean cuando hacen actividades físicas intensas.

Los perros que tienen más riesgo de sufrir este trastorno son:

  • Los que están restringidos a ambientes muy calientes sin posibilidad de refugiarse de las altas temperaturas (encerrados en autos, encerrados en áreas expuestas al sol y con piso de asfalto o concreto, encerrados en cuartos sin ventilación adecuada, etc.).
  • Perros que viven en lugares muy calientes y húmedos.
  • Perros que se están aclimatando a altas temperaturas.
  • Los que tienen enfermedades cardíacas o respiratorias que afectan la respiración eficiente.
  • Los que hacen ejercicios excesivos (perros hiperactivos, perros de trabajo, etc.)
  • Perros muy jóvenes y perros muy viejos.
  • Perros con historia previa de golpe de calor.
  • Razas de pelo largo.
  • Razas braquicefálicas (de cara plana y nariz achatada) como el bulldog inglés, el pug o el pekinés.
  • Perros de color oscuro.
  • Perros obesos.
  • Perros sometidos a estrés intenso (por ejemplo, sometidos a malos tratos físicos, peleas, etc.).
  • Perros que usan bozales en situaciones estresantes (Puede suceder cuando el perro está en la peluquería canina, cuando viaja en auto o en cualquier otra situación que le cause mucho estrés. Esto también puede causar vómitos y que el perro se ahogue con su vómito.)

Síntomas

Los síntomas del golpe de calor en perros son:

  • Temperatura anormalmente elevada (por encima de los 39ºC)
  • Signos de ansiedad (agitación repentina, lloriqueos, gemidos, ladridos, confusión, etc.).
  • Jadeos excesivos y fluctuantes (pueden detenerse y empezar de nuevo).
  • Babeo excesivo.
  • Espuma en la boca.
  • Encías secas y pegajosas.
  • Respiración forzada o dificultosa.
  • Taquicardia.
  • Latidos irregulares.
  • Vómitos.
  • Diarrea.
  • Falta de coordinación muscular y temblores.
  • Encías muy rojas.
  • Pequeñas manchas de sangre en la piel.

En las etapas avanzadas los síntomas incluyen:

  • Apatía.
  • Debilidad.
  • Incapacidad del perro para moverse, incluso si es evidente que quiere trasladarse a un lugar más fresco.
  • Convulsiones.
  • Inconciencia.

Consecuencias

Las consecuencias dependen del tiempo que pasa desde que sube la temperatura, de los primeros auxilios y del tratamiento que recibe el perro. Pueden ir desde una deshidratación sin mayor impacto hasta la muerte del animal. Las consecuencias del golpe de calor pueden incluir:

  • Pérdida de sales.
  • Hemorragias internas.
  • Insuficiencia hepática.
  • Insuficiencia renal.
  • Derrame cerebral.
  • Daños en múltiples órganos.
  • Coma.
  • Muerte.

Primeros auxilios y tratamiento

Si sospechas que tu perro ha sufrido un golpe de calor tienes que llevarlo al veterinario lo antes posible. Lo ideal es que te comuniques en ese instante con el veterinario, le expliques la situación y te diga cómo proceder. Sin embargo, si no puedes comunicarte con el veterinario, tienes que reducir la temperatura corporal de tu perro gradualmente. Para eso puedes usar las siguientes opciones:

  • Lleva a tu perro inmediatamente a un lugar fresco.
  • Remójalo con agua fría, nunca helada, mediante una manguera, un aspersor o sumergiendo su cuerpo en un bañador o tina (no sumerjas su cabeza y cuida que no le entre agua por la nariz o la boca).
  • Pon a tu perro frente a un ventilador para que se refresque.
  • Verifica la temperatura rectal de tu perro con un termómetro y deja de enfriar a tu perro cuando ésta alcance 39ºC. A partir de esa temperatura tu perro podrá autorregular su calor corporal y no quieres causar una hipotermia por seguir enfriando a tu mascota.

Ten en cuenta que no debes sumergir a tu perro en hielo o agua helada. El agua para rebajar la temperatura debe ser agua de la pila o estar a unos 20ºC. El agua helada causa vasoconstricción y eso reduce la disipación de calor. Además, el agua helada también puede causar temblores en tu perro, lo que aumentará su temperatura corporal en vez de reducirla.

Durante el trayecto a la clínica veterinaria puedes mojar a tu perro con agua fría usando un aspersor o con toallas empapadas en agua fría. Sin embargo, no envuelvas a tu perro en toallas húmedas.

Es importante que el calor se disipe gradualmente, así que no intentes bajarlo inmediatamente con inmersiones en hielo o procedimientos muy drásticos. Los cambios muy bruscos de la temperatura corporal pueden causar problemas en los órganos internos.

Una vez en la clínica veterinaria el tratamiento dependerá de la condición en la que se encuentre tu perro. No existe un tratamiento específico para el golpe de calor, pero es común que se regule la temperatura del ambiente, se aplique suero y se tenga al perro internado por algún tiempo. El pronóstico puede ser favorable o no, dependiendo del daño sufrido por el perro.

Cómo prevenir el golpe de calor en tu perro

Aunque es bueno reconocer los síntomas que produce el golpe de calor, es mejor aún saber evitar esta emergencia veterinaria. Para eso, toma en cuenta los siguientes consejos:

  • No encierres a tu perro en ambientes muy calientes, como un auto en un día soleado o caluroso, un cuarto soleado con poco refugio, un garaje, una terraza sin sombra, un patio con piso de asfalto o concreto, etc.
  • Si vives en un lugar muy caliente evita que tu perro haga ejercicio en horas de mucho calor y evita los paseos al mediodía.
  • Cuando tu perro hace ejercicio intenso o juega con mucha intensidad asegúrate de obligarle a tener períodos de descanso. La mayoría de los perros pueden jugar o correr hasta sufrir un choque térmico.
  • Si tu perro está desesperado tratando de escapar de alguna situación estresante y hace mucho esfuerzo físico para lograrlo, llévalo inmediatamente a algún lugar en que no ocurra dicha situación y tranquilízalo.

Por supuesto, estos consejos son más importantes para perros que viven en lugares cálidos y húmedos, para perros braquicefálicos (cara plana y nariz chata) y para perros muy jóvenes y muy viejos. Sin embargo, son válidos para todos los perros.

Por favor, ten especial atención con no dejar nunca a tu perro encerrado en el auto. El interior de un automóvil se calienta con mucha rapidez y puede bastar con pocos minutos para que tu mejor amigo sufra un golpe de calor fatal.

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