Alcanzar la excelencia en el adiestramiento - Parte VIII
Cultiva tu entusiasmo
El entusiasmo es lo que nos permite persistir lo suficiente para alcanzar nuestros objetivos. Sin entusiasmo sería imposible alcanzar objetivos, por pequeños que fueran, ya que no existiría ninguna motivación, ninguna razón para ir en busca de esos objetivos.
"Entusiasmo" viene de la palabra griega "entheos", que significa algo así como "el dios que habita adentro" o "el dios interior". Es una manera hermosa de ver al entusiasmo, ya que definitivamente despierta un dios interno que permite alcanzar metas aparentemente imposibles.
El entusiasmo es el combustible que le permite a la gente ser productiva. Por tanto, sin entusiasmo no hay productividad. Y sin productividad no puede haber excelencia. Entonces, sin entusiasmo jamás podrás alcanzar la excelencia en el adiestramiento canino.
El principal problema con el entusiasmo es que aparece fácilmente cuando uno empieza un nuevo proyecto, pero gradualmente va desapareciendo. Es muy poca la gente que puede mantener su entusiasmo inalterado sin hacer nada a cambio.
Si eres como la mayoría de las personas, es probable que empieces a entrenar a tu perro con mucho entusiasmo, pero con el paso del tiempo encuentres muchas excusas para no seguir avanzando. De hecho, la principal causa de fracaso en cualquier programa de adiestramiento canino es que el entrenador pierde el entusiasmo y deja de entrenar seriamente. Muchas personas que toman clases grupales o individuales, no logran los resultados esperados porque pierden el entusiasmo después de un par de sesiones. "Es que no tuve tiempo", "En la clase es fácil, pero después mi perro cambia y no se puede entrenar", "Me enfermé la semana pasada", "Mi perro se enfermó la semana pasada" y otras excusas son frecuentes para justificar la falta de entusiasmo.
Por eso, es muy importante que hayas definido tus metas con claridad y que mantengas el entusiasmo inicial, o incluso lo aumentes. No pierdas tu tiempo haciendo algo que no te entusiasma. Perder tu tiempo es desperdiciar tu vida. Si quieres practicar freestyle canino con tu perro, entonces busca la manera de hacerlo aunque no existan clubes de freestyle en tu ciudad. No te conformes con la obediencia básica si lo que te interesa son los trucos tontos y divertidos. Entrena con entusiasmo y no con aburrimiento. Si la idea de tu perro trayendo cervezas del refrigerador te motiva más que la idea de participar en schutzhund, entonces trabaja en "el perro cervecero" y olvídate del perro de protección. Nadie puede obligarte a entrenar a tu perro en cosas que no te interesan.
Existen algunas estrategias que te pueden ayudar a mantener el entusiasmo de entrenar a tu perro. Una de estas estrategias consiste en leer libros y escuchar cintas motivacionales. Aunque creo que no existen libros o cintas motivacionales para quien quiere entrenar a un perro, existen muchos libros y cintas que te pueden ayudar a mantenerte motivado en pos de un objetivo cualquiera. El beneficio de estos libros y estas cintas está en que ayudan a mantener pensamientos positivos, o "buenas vibras" si prefieres, y esto ayuda a mantener el entusiasmo por más tiempo.
Otra estrategia interesante de mantener el entusiasmo consiste en premiarse por cada logro intermedio. El mejor ejemplo que pude ver de esto vino de Javier, un buen amigo de mis épocas de universitario. Cuando Javier empezó a aprender japonés, unos meses atrás, estaba muy decidido a dominar ese idioma tan difícil para un hispanoparlante. Estudiaba unas cuantas horas cada día con la intención de alcanzar un objetivo intermedio en su aprendizaje: reconocer 1000 kanjis (caracteres japoneses). Cuando logró ese objetivo, organizó una parrillada con varios amigos para festejar su éxito. Aunque en ese momento Javier no había llegado a dominar el idioma japonés, sabía perfectamente que merecía premiarse a sí mismo por haber logrado un objetivo difícil. Y qué mejor manera de premiarse que compartiendo su éxito con sus amigos.
Cuando consigas éxitos parciales en el adiestramiento puedes recurrir a la misma idea de Javier. Prémiate por tus logros, aunque sean parciales. Eso sí, guárdate los premios para logros que, aunque parciales, sean importantes.
El octavo principio del adiestramiento de excelencia dice:
Para alcanzar la excelencia necesitas entusiasmo por el adiestramiento. Cultiva tu entusiasmo y estarás cultivando la excelencia.
Así que no lo olvides, libera al "dios interior" y entrena con entusiasmo. Mantén pensamientos positivos y prémiate cuando logres tus objetivos.