Alcanzar la excelencia en el adiestramiento - Parte VII

adiestramiento canino

Toma nota

¿Sabes cuál es la confiabilidad del adiestramiento de tu perro? ¿Cuántas de cada diez órdenes falla tu perro? ¿Cuántas ejecuta con rapidez y precisión? ¿Sabes exactamente cuándo puedes aumentar los criterios de adiestramiento?

Aunque parezca extraño, la mayoría de los adiestradores no tienen la menor idea de cuál es el porcentaje de eficacia (la confiabilidad) del adiestramiento de sus perros. Es decir que no saben cuál es la probabilidad de cometer un error en una circunstancia determinada. Y no hablo solamente de adiestradores aficionados, sino también de adiestradores profesionales que llegan a la alta competencia.

Llevar un registro del progreso en el adiestramiento de tu perro, te ayudará a planificar mejor cada sesión y a definir con precisión el momento en que puedes aumentar los criterios de adiestramiento. Si bien no es obligatorio llevar un registro para alcanzar la excelencia en el adiestramiento (muchos adiestradores de alto nivel no lo hacen), es algo que te ayudará a progresar más rápido y te dará más confianza para encarar nuevas situaciones. Además, te ayudará a reconocer y evitar aquellas situaciones para las que tu perro todavía no está preparado.

Excepto el adiestramiento con clicker, los diferentes sistemas de adiestramiento canino no dan mucha importancia a los registros. Por el contrario, muchos adiestradores piensan que eso es algo teórico que no favorece en nada el adiestramiento. La razón de esto es que las técnicas tradicionales de adiestramiento canino no tienen una base científica y sus creadores no pensaron que tomar datos pudiese beneficiar en algo al adiestramiento.

Como las técnicas tradicionales tuvieron mayor influencia en la formación de adiestradores actuales, la toma de datos no es un hábito extendido entre los adiestradores de perros.

Por otra parte, el adiestramiento con clicker surgió a partir de estudios científicos hechos en laboratorios de conducta animal y no a partir de necesidades prácticas. Entonces, el registro de datos quedó plasmado como un parte fundamental de este sistema de adiestramiento. Si bien es cierto que no todos los que practican el adiestramiento con clicker toman datos del progreso de cada perro, los registros son más frecuentes en este sistema que en otros.

¿Pero cuál es el beneficio real de registrar datos del adiestramiento de tu perro? ¿No es algo teórico sin utilidad en la vida cotidiana? Eso depende de lo que haces con los datos. Si solamente los registras y no haces nada con ellos, entonces no te servirán de nada. En cambio, si tus registros te sirven para modificar tu plan de adiestramiento, evitar hacer trabajo repetido y progresar más rápido, entonces la toma de datos te será de gran utilidad.

Hace un tiempo registré la confiabilidad del adiestramiento de un perro entrenado por un adiestrador que conozco. Cuando uno veía al perro (mezcla de pastor alemán) realizar algún ejercicio de obediencia en una cancha vacía, veía un trabajo de alto nivel, con mucha concentración y precisión. Pero cuando el perro tenía que responder en presencia de distracciones débiles (en la calle sin otros perros a la vista), siempre había alguna excusa para los errores cometidos. En general, el perro parecía responder muy bien en diferentes circunstancias.

Al ver que el adiestramiento no era muy confiable frente a distracciones débiles, le sugerí a este entrenador que llevara un registro de la confiabilidad. De esta forma, iba a saber exactamente qué aspectos debía mejorar. Él no estuvo de acuerdo porque llevar un registro le parecía algo inútil, pero me permitió a mí llevar el registro. Entonces, una hora por día durante una semana, me dediqué a tomar nota de algunos de los ejercicios de obediencia. Puse particular interés en la capacidad del perro para quedarse quieto cuando su entrenador se alejaba.

El resultado del registro, para esta conducta particular, fue que el perro se quedaba quieto (echado o sentado) todas las veces cuando el entrenador se alejaba hasta nueve pasos. Entre los 10 y los 25 pasos, el perro se quedaba quieto solamente el 60% de las veces. A partir de los 25 pasos, el perro no era capaz de mantener la posición más del 12% de las veces.

En conclusión, el perro no había sido entrenado correctamente para quedarse quieto mientras su entrenador se alejaba. Sin embargo, este error había sido pasado por alto porque el entrenador trataba de avanzar muy rápido y no llevaba un registro del progreso. Entonces, él creía sinceramente que el perro estaba bien entrenado y que sólo fallaba ocasionalmente. Quizás no acostumbraba a alejarse más de 10 pasos en sus sesiones y por eso no notó el problema. O quizás mezcló todas las distancias en un criterio único, camuflando así el problema.

Así que, aunque no es obligatorio llevar un registro del adiestramiento de tu perro, hacerlo te puede ayudar a descubrir problemas y alcanzar la excelencia. El séptimo principio para alcanzar la excelencia en el adiestramiento canino te dice:

Lleva un registro de cada sesión de adiestramiento y usa los datos registrados para planificar las siguientes sesiones y reformular tu plan de adiestramiento cuando fuese necesario.

Puedes encontrar un modelo sencillo de hoja de registro en el artículo sobre planes de adiestramiento canino. Por supuesto, puedes utilizar otros modelos más sencillos o complicados, según cual sea tu preferencia. Haz la prueba y verás que es más fácil y efectivo entrenar empleando registros de datos.

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