Alcanzar la excelencia en el adiestramiento - Parte VI

adiestramiento canino

Entrena a tu perro cuando debes

Bob Bailey, pionero en el uso del condicionamiento operante para el adiestramiento y quizás el mejor adiestrador de animales del mundo, fue invitado hace algunos años a ver el trabajo de un grupo de agility. Aunque Bailey no sabía nada de la competencia de agility, pudo notar un error crítico en el adiestramiento de los perros y ayudar a las personas que tan cordialmente lo habían invitado.

Lo que llamó la atención de Bob Bailey fue la cantidad y frecuencia de los tiempos de descanso que se presentaban en el grupo de agility. Después de unos minutos de trabajo, los entrenadores se ponían a conversar sobre diferentes temas. En algunas ocasiones eran temas relacionados al adiestramiento, pero en otras ocasiones eran simplemente conversaciones sobre sus vidas privadas. Mientras esto ocurría, los perros estaban distraídos en sus propias actividades, ya sea olfateando el suelo u observando con atención la vida silvestre del lugar (ardillas, aves, etc.).

Cuando los entrenadores retomaban el adiestramiento, los perros estaban tan distraídos que les costaba mucho prestar atención. En consecuencia, el trabajo era lento y no se notaba mucho progreso en el tiempo. Parecía que los perros no podían progresar, y el grupo estaba frustrado por esto.

Cuando los miembros del grupo de agility le preguntaron a Bailey qué consejo les daba para mejorar el adiestramiento de sus perros, él les hizo notar que no estaban entrenando seriamente. Bailey explicó que cuando estaban entrenando debían dedicarse a entrenar y no a conversar, y que el tiempo de descanso era para descansar y no para entrenar. Además, les sugirió que los perros fuesen retirados de la pista y llevados a otro lugar en los momentos de descanso. De esta manera, no se crearían conflictos conductuales al tener una misma señal (la pista) para dos actividades tan diferentes.

Unas semanas después, Bob Bailey se encontró con una de las participantes de ese grupo de agility. No le sorprendió escuchar que los perros estaban respondiendo mucho mejor, con más rapidez y sin distraerse tanto.

El tiempo de adiestramiento es importante y debes considerarlo así. Lo que Bob Bailey vio en ese grupo de agility es algo muy frecuente entre adiestradores de perros. Y el problema principal no radica en dedicarle más tiempo a conversar que a entrenar. El problema está en mezclar los tiempos. Entrena cuando sea tiempo de entrenar y descansa cuando sea tiempo de descansar.

Sin importar si has decidido entrenar a tu perro dos minutos por día o si le dedicas 20 minutos diarios al adiestramiento, cuando sea tiempo de entrenar no hagas otra cosa. No te pongas a conversar con otra persona. Olvídate de coquetear con la hermosa dueña del poodle que también está entrenando a su perro en el mismo grupo, o con el apuesto dueño del rottweiler que está a tu lado; ya tendrás tiempo para eso. Ve al baño antes de empezar la sesión de adiestramiento para que no te interrumpa una urgencia fisiológica. Desconecta tu teléfono celular.

Si estás adiestrando a tu perro en tu casa, hazles saber a quienes viven contigo que no te deben interrumpir en ese momento. No recibas llamadas telefónicas. No contestes el timbre de la puerta, deja que alguien más lo haga. No te detengas para comer un aperitivo... con sesiones tan cortas esto sería absurdo.

En definitiva, cuando empieces una sesión de adiestramiento, no hagas otra cosa más que adiestrar. Ten en cuenta que una sesión diaria de unos pocos minutos puede ser más que suficiente para lograr tus objetivos en el largo plazo, así que no la sabotees. Entrena cuando tengas que entrenar y habrás ganado una batalla más en la guerra por la excelencia en el adiestramiento.

El sexto principio de la excelencia en el adiestramiento dice:

Dedícate a entrenar en los momentos que hayas separado para el entrenamiento. No hagas otra cosa más que entrenar en esos momentos. Descansa en los momentos elegidos para el descanso. No entrenes en los momentos elegidos para el descanso.

Así que no te engañes intentando entrenar cuando no debes, o interrumpiendo sin motivo el entrenamiento. El descanso durante el tiempo de entrenamiento hace mediocre al entrenamiento. El entrenamiento durante el tiempo de descanso hace mediocre al descanso.

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