Caminar sin jalar la correa - Quinta Etapa - Nivel Básico

curso de adiestramiento canino

En esta etapa aumentas la dificultad del ejercicio y empiezas a practicarlo en las calles.

1. Tu perro mantiene suelta la correa mientras camina hacia un punto focal.

Equipo y ayudantes: Riñonera, correa, arnés o collar regular y pedazos de comida.

Lugar: Sin distracciones y con distracciones leves.

Señal: La correa sujeta al collar o arnés.

Procedimiento: Este criterio es muy parecido a Caminar sin jalar la correa nb.e4.c2, pero aprovechas el principio de Premack para reforzar la conducta de tu perro.

Párate con tu perro sujeto a la correa y lanza un pedazo de comida a entre tres y cinco pasos de distancia. Tu perro debe mantener suelta la correa, pero si se abalanza sobre la comida, simplemente quédate quieto, espera a que regrese a ti y se tranquilice.

Camina hacia la comida con tu perro al lado. Mientras la correa cuelgue en U, continúa caminando. Al llegar frente a la comida haz click y estimula a tu perro a comer la comida del suelo.

Si tu perro tensa la correa en cualquier momento, retrocede hasta tu ubicación original, espera a que se calme y vuelve a caminar hacia la comida.

Repite el procedimiento entre siete y 10 veces por sesión.

Una vez que tu perro camine sin tensar la correa hasta la comida en el suelo, empieza a usar juguetes. Simplemente haz el mismo procedimiento, pero al llegar frente al juguete, di "Juego", estimula a tu perro a tomar el juguete e inicia un juego de tira y afloja por unos segundos. Luego pídele que suelte el juguete, lánzalo y repite el procedimiento. Lógicamente, para esto tienes que haber entrenado previamente el Juego.

Cuando tu perro responda consistentemente en un lugar, generaliza el ejercicio en diferentes lugares. Luego, generalízalo en la calle, aprovechando distracciones reales con las que permitas interactuar a tu perro, por ejemplo que camine sin tensar la correa hasta un árbol que quiera olfatear o hasta llegar al auto.

Observaciones:

  • Si no quieres que tu perro ingiera comida del suelo ni siquiera durante los ejercicios, puedes entrenar solamente con juguetes y con un ayudante. El ayudante le ofrece comida desde la palma de su mano o en un plato, pero sin llamarlo. Una vez que tu perro llega hasta el ayudante sin tensar la correa, éste le da la comida y se aleja de tres a cinco pasos.
  • Las distracciones que usas para este ejercicio deben ser seguras, tanto para tu perro como para otros animales y personas. Permitirle perseguir al gato o a otros animales después de caminar sin jalar la correa no es ético y no debe siquiera pensarse. Permitirle jugar con otros perros sí es correcto y es un excelente reforzador si tu perro es juguetón.

Evaluación: Identifica una distracción de la vida real que constituya un punto focal para caminar con tu perro, pero que no hayas utilizado antes, como algún árbol que suele marcar tu perro. Un día en que no hayas entrenado este ejercicio, practícalo con esa distracción. Si tu perro responde adecuadamente, pasa al siguiente criterio. En caso contrario continúa en este criterio por unos días más y vuelve a evaluar.

2. Tu perro mantiene suelta la correa mientras caminan hasta la puerta de calle.

Equipo y ayudantes: Riñonera, correa, arnés o collar regular y pedazos de comida.

Lugar: Dentro de tu casa y el exterior inmediato.

Señal: La correa sujeta al collar o arnés.

Procedimiento: Exactamente igual que en el criterio anterior, pero el punto focal en este caso es la puerta de calle. Una vez que hayan llegado hasta ahí sin que tu perro tense la correa, haz click y refuerza con un pedazo de comida que le agrade a tu perro. Luego abre la puerta de calle y ciérrala. Haz click y refuerza nuevamente.

Vuelve hasta tu posición original, haz click, refuerza y repite el procedimiento.

En las primeras sesiones puedes reforzar frecuentemente mientras caminas con tu perro, pero reduce gradualmente la tasa de reforzamiento hasta que solamente entregues la comida al llegar a la puerta, al cerrarla y al volver a tu ubicación original.

Si tu perro tensa la correa mientras caminas hacia la puerta, di "No" en tono tranquilo y retrocede hasta tu ubicación original. Si tensa la correa cuando abres la puerta, ciérrala bloqueando el paso de tu perro, pero sin golpearlo. Luego vuelve a abrirla lentamente. Repite el ciclo de abrir y cerrar la puerta hasta que tu perro se quede quieto sin intentar salir.

Cuando tu perro responda consistentemente a este ejercicio, generalízalo caminando desde diferentes habitaciones de tu casa. Si tienes más de una puerta de salida (por ejemplo, una puerta de garaje), también entrena en esa puerta.

Observaciones:

  • Si tu perro enloquece cada vez que ve la correa y no te permite practicar el ejercicio, ponle la correa varias veces al día y quítasela sin salir a pasear. Eso contracondicionará la emoción que siente cuando ve la correa y le permitirá tranquilizarse.

Evaluación: Cuando puedas hacer 10 repeticiones efectivas continuas de este ejercicio, empezando a caminar desde al menos tres lugares diferentes de tu casa, pasa al siguiente criterio.

3. Tu perro mantiene suelta la correa mientras salen y vuelven a entrar a la casa.

Equipo y ayudantes: Riñonera, correa, arnés o collar regular y pedazos de comida.

Lugar: Dentro de tu casa.

Señal: La correa sujeta al collar o arnés.

Procedimiento: Camina hacia la puerta de salida, exactamente igual que en el criterio anterior. Al llegar a la puerta la abres y sales. Si tu perro intenta salir antes que tú o te atropella, bloquea su paso con tu cuerpo. Para esto, ponte delante de él.

Al estar afuera, camina tres pasos, da la vuelta y retorna. Vuelve hasta la ubicación original desde la que empezaste a caminar con tu perro dentro de tu casa.

Si tu perro tensa la correa dentro de tu casa, di "No" en tono tranquilo y retrocede hasta la ubicación original. En cambio, si tensa la correa cuando estás afuera, di "No" en tono tranquilo y retrocede hasta entrar nuevamente a tu casa. Entonces, cierra la puerta, espera tres segundos aproximadamente, vuelve a abrir la puerta y sal nuevamente.

Cuando tu perro responda bien de manera consistente, aumenta los pasos que das en el exterior, hasta caminar 10 pasos de ida y vuelta. Usa el método de los 300 picotazos (aumentando un paso en cada repetición) de la misma forma que hiciste en el criterio Caminar sin jalar la correa nb.e3.c6.

Observaciones:

  • Es muy probable que en las primeras repeticiones necesites usar una tasa de reforzamiento elevada al salir al exterior. Usa comida que sea muy atractiva para tu perro y refuerza constantemente mientras sales, caminas los tres pasos y retornas. Gradualmente reduce la tasa de reforzamiento hasta que solamente necesites reforzar una vez al salir, una vez al dar la vuelta y una vez al entrar nuevamente a tu casa (por supuesto, continúa reforzando cuando llegues a tu ubicación original).
  • Tu perro no debe salir nunca de tu casa tensando la correa. Para sacarlo a pasear puedes usar un arnés anti-tirones Easy Walk que lleva el gancho al frente del perro.

Evaluación: Cuando hayas hecho 10 sesiones de 10 repeticiones efectivas (o un total de 100 repeticiones efectivas), pasa al siguiente criterio.

4. Tu perro mantiene suelta la correa en determinados sectores durante los paseos.

Equipo y ayudantes: Riñonera, correa, arnés o collar regular y pedazos de comida.

Lugar: Fuera de tu casa, con distracciones leves.

Señal: La correa sujeta al collar o arnés.

Procedimiento: Elige lugares por los que normalmente paseas con tu perro, que presenten pocas distracciones de baja intensidad. Por ejemplo, un sector poco frecuentado (pero seguro) del parque al que llevas a pasear a tu perro, la cuadra en la que no existe ningún perro ladrando detrás de las rejas de las casas, una calle segura y poco transitada, etc.

En esos lugares haz el mismo procedimiento del criterio Caminar sin jalar la correa nb.e3.c6, ajustando la distancia a las condiciones del lugar y variando la dirección en lo posible.

Por ejemplo, si el área del parque que no es muy transitada sólo te permite caminar ocho pasos pero te permite girar 90º, solamente haces ocho pasos en una dirección y ocho hacia la izquierda o derecha.

En cambio, si entrenas en una calle vacía, solamente caminarás de ida y vuelta, pero es posible que camines toda la cuadra.

A medida que tu perro camine sin jalar la correa en diferentes lugares, practica el ejercicio en los lugares por los que pasas con más frecuencia, desde que sales de tu casa hasta que regresas. Ten cuidado de practicar primero en los lugares con distracciones más ligeras y luego en aquellos con distracciones cada vez más intensas.

Observaciones:

  • Usa comida muy atractiva para tu perro para entrenar este ejercicio, ya que estarás en exteriores y es posible que aparezcan distracciones imprevistas.
  • Mantén la tasa de reforzamiento muy alta en las primeras sesiones de cada lugar.
  • Recuerda que debes aumentar la distancia y la duración de las esperas gradualmente. No te impacientes y avanzarás mucho mejor.
  • Ten en cuenta que aunque ya estás entrenando en exteriores y con algunas distracciones, tu perro no está listo para responder adecuadamente frente a distracciones intensas o repentinas, como las que pueden aparecer en la calle. Así que no te confíes en que tu perro se quedará tranquilo si ve otros perros jugando o algún gato por ahí. En los siguientes niveles trabajarás distracciones medias e intensas, pero todavía tienes que controlar por dónde paseas con tu perro.

Evaluación: Cuando puedas hacer un circuito completo de paseo durante una semana con tu perro sin que tense la correa, pasa al siguiente criterio. Un circuito de paseo consiste en la ruta que sigues normalmente al sacar a pasear a tu perro, tanto de ida como de vuelta, tres veces al día.

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